Tras el escándalo, suspendieron la apertura de ofertas para la licitación del Puerto de Buenos Aires

26 de noviembre de 2019

Los sobres se iban a abrir el próximo lunes y se resolvió demorarlo para que el nuevo gobierno pueda revisar los pliegos cuestionados por favorecer la constitución de un monopolio y negocios inmobiliarios privados

A raíz de las denuncias de la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (FEMPINRA), las autoridades del Puerto de Buenos Aires dieron marcha atrás con la fecha de apertura de ofertas de la sospechada licitación portuaria

Las autoridades de la Administración General de Puertos S.E., emitieron la Resolución 174/2019, que pospone hasta el día 20 de marzo de 2020, la apertura de las ofertas para la licitación de la terminales portuarias, que estaba programada para el 2 de Diciembre próximo, a escasos 8 días del cambio de Gobierno, y que en su pliego prevé una Terminal Portuaria Única, condenando a un monopolio al puerto que es la principal entrada y salida del comercio exterior nacional.

Luego de meses de reclamos, movilizaciones, asambleas públicas y denuncias penales y mediáticas, llevadas adelante por la FEMPINRA, de la cual forma parte la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos y Puertos Argentinos (APDFA), las autoridades portuarias dieron marcha atrás con un proyecto de licitación sospechado de direccionamiento y de priorizar intereses inmobiliarios privados por sobre la soberanía portuaria nacional, además de poner en riesgo miles de puesto de trabajo de la actividad portuaria y marítima.

La APDFA advirtió sin embargo que "aún se mantiene latente la posibilidad de condicionamiento a la futura gestión nacional, por parte de las autoridades portuarias y sus socios políticos" de otras dependencias públicas relacionadas con el área de Trabajo, ya que se encuentra en análisis en el Ministerio de Transporte de la Nación un proyecto de levantamiento de la Intervención de la AGPSE, que prioriza sus intereses políticos frente a la realidad portuaria nacional y la demanda del mercado local e internacional, además de dificultar la legítima representación de los trabajadores del sector.