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Córdoba: piden capacitar a la cajera del ticket homofóbico

10 de marzo de 2020

Leonardo y Edgar fueron víctimas de discriminación en un restaurante de Córdoba e hicieron viral el episodio, pero la respuesta de la empresa no los conformó.

Una pareja de hombres fue blanco de un acto de discriminación en un restaurante de Córdoba el domingo pasado, cuando la cajera del establecimiento les entregó un ticket en el que se podría leer una frase cargada de homofobia. Lejos de pedir la cabeza de la trabajadora, los damnificados apuntaron a la empresa.

"Queremos que se hagan cargo y capaciten al personal sobre discriminación. Cuando nos dijeron que la iban a desvincular, les pedimos que no lo hicieran", reveló este martes en el programa de radio "Con todo al aire".

Edgar y su pareja, Leonardo, quedaron atónitos cuando la cajera del local de la cadena Italy les entregó un ticket en el que constaba la frase "ensalada de fruta para llevar para los pu...", y decidieron publicar el episodio en las redes sociales, donde la imagen no tardó en volverse viral.

ticket discriminador

Dos días después, la pareja presentó el caso ante el INADI mientras el equipo de legales de la empresa arremetió contra la empleada, que está -o estaba- en "período de prueba".

"Nada justificaría, ni aún a título de broma, que esta persona se expresara así hacia algún cliente, mereciendo ello -si fuera así- el más enfático reproche", afirmaron desde legales de la empresa aceptando el grave caso de discriminación.

Pero Edgar y Leonardo no abogaron por el despido de la empleada, sino por un cambio de cultura dentro de la empresa, cuyos encargados se comunicaron con ellos para pedir disculpas y ofrecer reintegrar el monto gastado.

ticket discriminador local
Homofobia en un restaurante de Córdoba

Homofobia en un restaurante de Córdoba

"No creo que haya sido a propósito. No sabemos si fue un error, pero tuvimos la desdicha que llegó a nosotros", explicó Edgar sobre el ticket. La cajera puso "cara de 'me quiero matar'", pero no pidió disculpas cuando los clientes le hicieron notar el texto cargado de homofobia.

"Cuando se da cuenta (del texto), agarra el papel y lo hace un bollito. Su cara de 'me quiero matar? fue genial", reconoció Edgar.

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