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Las tareas de cuidado en tiempo de cuarentena por coronavirus: el rol fundamental de las mujeres para la salida de la crisis sanitaria

Por: Laura Guarinoni
18 de marzo de 2020

Según el Indec, el 75% del trabajo de cuidado que se realiza a nivel nacional lo hacen mujeres. La pandemia de coronavirus que se vive a nivel mundial deja al descubierto la importancia de estos labores y de su reconocimiento para disminuir la desigualdad de género.

Eugenia es abogada, está embarazada de 32 semanas y tiene un hijo de dos años. Cuando el pasado domingo escuchó al presidente Alberto Fernández que se suspendían las clases por 14 días por el Coronavirus su primera preocupación fue quien cuidaría de su hijo. No podía contar con su madre, que la ayudaba varios días a la semana -porque al ser parte del grupo de riesgo debía quedarse en su casa-, y su compañero no podía dejar de trabajar un día porque como mecánico dental es autónomo. En su trabajo dispusieron que haga trabajo remoto, tarea que se agrega a la de cuidar de su hijo durante las próximas dos semanas.

Esther tiene 62 años y es empleada doméstica. Limpia diez casas por semana en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, viaja todos los días en el tren Sarmiento desde su casa en la localidad de San Antonio de Paudua. Si bien está dentro de quienes son población de riesgo de coronavirus no paró de trabajar ya que al estar contratada informalmente por sus empleadores no puede cobrar la licencia. “Mis hijos quieren que pare y me quede en casa pero si no voy no me pagan, y si no me pagan no como”, contó a minutouno.com.

Manuela no es enfermera pero dice que con todo lo que sabe ya tiene “media carrera a dentro”. Cuida de su papá que tiene esclerosis múltiple desde los 13 años, cuando su mamá murió. Tiene un hermano mayor, que “no se hace cargo”. Trabaja como revendedora de productos dermoestéticos. Divide su tiempo entre ambas tareas.

La pandemia del coronavirus que enfrenta el mundo dejó al descubierto un tema que el feminismo buscan poner en agenda hace años y de a poco comenzaba a asomar: la brecha que existe en las tareas de cuidado en nuestra sociedad. Son las mujeres quienes en su mayoría llevan adelante estas actividades fundamentales para la estructura social, ya que todos los seres humanos en algún momento de su vida necesitan ser cuidados, tareas muchas veces invisibilizadas y no incluídas en los estudios económicos. Según el Indec, el 75% del trabajo de cuidado que se realiza a nivel nacional la hacen las mujeres.

Los casos de Eugenia, Esther y Manuela se multiplican a lo largo del país ya que son las mujeres principalmente las que dejan de trabajar o reducen sus jornadas laborales para cuidar, postergan proyectos de formación individual para hacerse cargo de nenes, de quienes sufren una discapacidad o de los más viejos de la familia. La contracara es el aumento de la brecha salarial, mayores niveles de desempleo femenino y más dependencia económica de las mujeres. Según datos de la CEPAL, el 18,5% de las mujeres argentinas mayores de 15 años no cuenta con ingresos propios por sus responsabilidades como cuidadoras.

En tiempos de aislamiento social y cuarentena preventiva en el marco de una crisis sanitaria por el coronavirus el rol de las cuidadoras resulta fundamental en el hogar y fuera de éste: más de la mitad de los trabajadores de la salud son mujeres y el 98% de quienes realizan el empleo doméstico. Ambos rubros que tienen mucha informalidad.

Virginia Franganillo, socióloga, dirigente peronista, especialista en estudios de las mujeres y además dirige el observatorio de género y pobreza de la UNSAM, aseguró a este medio que “queda muy a la vista en este contexto la necesidad de políticas de cuidado. Después de muchos años de luchar se volvió visible el rol de las cuidadoras porque todos comenzaron a preguntarse: ¿Quién cuida de los hijos?”.

Para Fraganillo debemos diferenciar la situación de nuestro país en esta pandemia de coronavirus respecto a los países de Europa porque aquí la situación del empleo es otra. “Gran parte de las trabajadoras se encuentran son condiciones informales. Al plantearse una licencia para cuidado o teletrabajo debemos tener en cuenta que no están incluídas”, explicó.

Para paliar la crisis económica que se profundizará por el coronavirus, la socióloga elaboró una propuesta feminista en la que las tareas y el trabajo de cuidado son prioritarios par reactivar la economía. Tres de las políticas públicas que proponen son: el fortalecimiento de las Asignaciones Universales por Hijo (AUH) para las que cuidan, - y no son reconocidas económicamente-, el fortalecimiento de las redes de cuidado y la ampliación de las licencias a las monotributistas.

“Hace muy poco salió un estudio que muestra que el efecto de un empleo en cuidados es más multiplicador que un empleo en la construcción”, destacó.

Una agenda de cuidados

La pandemia del Coronavirus llega a nuestro país en un momento único en el que además de un Estado presente tenemos por primera vez un ministerio nacional de Mujeres, Géneros y Diversidad y un área específica de cuidado.

Desde la creación del ministerio se llevan a cabo medidas en torno a esta temática. Dos de las más importantes son el Mapa Federal de Cuidado y la Mesa Interministerial de Cuidado. Respecto al primero, se está relevando toda la oferta pública, privada y comunitaria de cuidado para las poblaciones de personas mayores, niñez, personas con discapacidad y las capacitaciones para las trabajadoras y trabajadores del Cuidado. En tanto, la mesa reúne a más de 11 organismos a nivel nacional para conversar las políticas pendientes en materia de cuidado y reorientar las que ya existen.

Lucía Cirmi Obón, Directora Nacional de Políticas de Cuidado dijo a minutouno.com que el contexto del avance del Coronavirus permite a nuestra sociedad, y al ministerio en particular “repensar el lugar de las tareas de cuidado para profundizar en su reconocimiento a través de políticas públicas. Los Estados hoy no está haciendo políticas activas de cuidado en la mayor parte del mundo, esto hace que el cuidado recaiga en las mujeres”.

Cirmi Obón explicó que en este contexto de pandemia de coronavirus se está realizando “un trabajo interministerial pensando en las relaciones y responsabilidades de cuidado para que los distintos trabajadores, y sobretodo trabajadoras, se puedan acomodar la nueva demanda de cuidado ahora que los chicos están en las casas. Pedimos que exista un cuidado compartido con los varones, que las licencias se compartan, pero en muchos casos no sucede”.

Además, resaltó que se están diagramando “políticas familiares desde la diversidad porque las familias ya no son lo que eran antes. Son muy diversas y el Estado tiene que dar derechos en todas las situaciones. Hoy hay familias monoparentales, con dos padres, dos madres o inclusive que incluye más de dos responsables del Cuidado. También está el caso del colectivo Travesti-Trans donde existen cuidados mutuos entre pares, porque suelen ser expulsadas desde muy chicas de sus grupos familiares de origen”.

En tanto, Fraganillo reconoció el trabajo que se realiza desde el ministerio y la importancia de avanzar en esa dirección. En la propuesta que elaboró destacó que el trabajo de cuidado es de los pocos que no va a desaparecer. “La OIT calcula una demanda mundial creciente y la posibilidad de 500 millones de puestos de trabajo. Si este es el trabajo de futuro, el Estado debe ponerse a la delantera desde ahora”.

El cuidado hoy pesa sobre las mujeres, y sobre todo, de las más pobres. Para comenzar a equiparar la situación ambas plantean la necesidad de socializarlo, es decir distribuirlo entre toda la sociedad. Ésta necesidad queda plenamente al descubierto cuando se está atravesando una pandemia de coronavirus a nivel mundial.

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