-

-

-

-

-

-

Cooperativas eléctricas, al borde del colapso

Por: Andrés Lerner
06 de abril de 2020

La presión de los empresarios más fuertes del sector deja contra las cuerdas a un sector de la distribución que deberá cargar con todo el peso de la crisis como efecto de la cuarentena.

A pesar del decreto presidencial que prohíbe los cortes de servicios por 180 días, CAMMESA envió las facturas de cobro a las distribuidoras sin ninguna distinción. Mañana vence el plazo de pago de muchas de ellas y a partir de ahí comienza a correr la mora que tiene una tasa de interés del 60% anual.

La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico tiene un 80% de su composición accionaria representada por empresas vinculadas al sector, generadoras y transportistas. El Estado, apenas cuenta con un 20%, lo que impide el equilibrio en la toma de decisiones. Los nombres que están detrás de la nueva maniobra son los lobbistas beneficiados por el tarifazo llevado a cabo en los últimos cuatro años: Caputo, Midlin y Pagano.

El Presidente les pidió a los empresarios más ricos del país que no sean “miserables” y que se preparen para ganar menos. Pero en el sector energético, ninguno de los grandes jugadores parece estar dispuesto a pagar parte de la crisis.

Por el contrario, las generadoras están transfiriendo todo el peso de la parálisis económica sobre un grupo de 240 cooperativas de distribución que operan con márgenes estrechos y que ahora ven sus ingresos caer en picada.

En este sentido, las distribuidoras coinciden en que deberían otorgarles un plazo razonable, de al menos noventa días, para poder cumplir con los compromisos sin cargar con intereses que luego transformen la deuda en insostenible.

“Más de la mitad de nuestros cobros son por ventanilla, esos usuarios hoy no pueden pagar por la cuarentena, pero además están quienes no conseguirán el dinero y amparados con todo derecho en el decreto presidencial no abonarán las facturas”, afirmó el representante de una de las firmas en cuestión.

El escenario se torna complejo porque los usuarios no pueden pagar, las cooperativas no logran cobrar y las proveedoras quieren multarlas con tasas exorbitantes. La viabilidad para brindar el servicio sin cortes está seriamente cuestionada en muchos distritos del interior del país.

“Ya hay cortes en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y es probable que esto se multiplique, las generadoras están trabajando al borde de sus capacidades y hasta vienen a buscar a nuestros técnicos”, agregó la fuente consultada por minutouno.com.

La factura que CAMMESA envía a las cooperativas representa casi el 70% del costo de su operación y se cubre exclusivamente con el pago de los usuarios, en este contexto las distribuidoras aseguran que está en riesgo, tanto la capacidad de seguir abasteciendo el sistema, como de pagar los salarios.

Los voceros coinciden en que si la situación no se modifica más de una cooperativa verá comprometida su operación y temen por el acecho de las grandes empresas que quieren terminar de monopolizar el sector.