21 de abril de 2020

Familiares de las víctimas de la tragedia en la que que murió la estrella de la NBA demandarán a la compañía al igual que lo hizo Vanessa Bryant, viuda de Kobe Bryant y madre de Gianna.

Las familias de cuatro de las nueve personas que murieron en el accidente aéreo en el que fallecieron el ex basquetbolista Kobe Bryant y su hija Gianna, demandarán legalmente a la empresa dueña del helicóptero.

kobe bryant

La misma decisión había tomado la viuda de Kobe y madre de Gianna, Vanessa Bryant, a comienzos de febrero pasado en los tribunales de Los Ángeles, quien inició acciones legales por conducta imprudente, negligente e ilegal a Island Express Helicopters e Island Express Holding, según informó la agencia italiana ANSA. El resto de los familiares no trascendieron.

A diferencia de las presentadas por Vanessa, las nuevas demandas no nombran al piloto Ara Zobayan como acusado, informa Marca. Una de las familias demandantes es la del fallecido John Altobelli, entrenador de béisbol.

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El helicóptero se estrelló el pasado 26 de enero en situaciones que todavía se investigan, debido que la aeronave no debió despegar por las condiciones climáticas. El Sikorsky S-76B salió del aeropuerto John Wayne en el condado de Orange, justo después de las 9, luego hizo un giro en U en el área de Calabasas, subió y luego realizó un fuerte descenso.

Las otras víctimas del accidente fueron Gianna Bryant (hija de Kobe), Christina Mauser, Sarah Chester, Payton Chester, Alyssa Altobelli, Keri Altobelli y Christina Mauser, identificadas oficialmente.

Kobe Bryant

En el reporte preliminar, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos (NTSB) informó que “los restos del helicóptero no evidencian una falla mecánica visible”. Además, indicó que el instrumental quedó destruido por el impacto y sus partes se salieron de su lugar; los controles de vuelo, en tanto, quedaron rotos y se incendiaron.

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Las autoridades aseguraron, además, que el accidente no se debió a una falla en los motores, ya que consideraron que funcionaban perfectamente. La aeronave iba a 300 km/h en el momento del accidente.

Por otro lado, un testigo le aseguró a la NTSB que el helicóptero volaba hacia adelante y descendente en medio de la neblina minutos antes de finalmente estrellarse.