A 7 meses exactos de los estallidos sociales de Octubre, Chile vuelve a enfrentarse al fantasma del levantamiento popular. Ollas comunes y un creciente malestar por la percepción generalizada de un Estado que no ayuda, ponen en jaque la gobernabilidad del presidente Sebastián Piñera, justo en el momento más duro de la crisis sanitaria del Coronavirus.