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Brasil: Jair Bolsonaro reconoció que tiene un servicio de inteligencia paralelo

23 de mayo de 2020

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, además se negó a entregar su teléfono celular en caso de que lo requiera la Corte tras la denuncia de Sérgio Moro.

Un servicio de inteligencia paralelo le avisó de las operaciones policiales contra sus hijos y la negativa a entregar su teléfono celular en caso de que la Corte Suprema lo requiera son los nuevos frentes que se le abren al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. La revelación de tener informantes que trabajan por fuera del sistema legal robustece la histórica alianza de la familia del mandatario con los uniformados de Río de Janeiro que pertenecen a las "milicias" o grupos parapoliciales que nacieron para combatir ilegamente al narcotráfico.

Dos policías miembros de esta organizaciones de la llamada "Oficina del Crimen" salieron del barrio cerrado donde vive Jair Bolsonaro en Barra de Tijuca para matar a la concejal socialista Marielle Franco en marzo de 2018 pero la policía no encontró vinculo entre el presidente y este episodio.

Anoche, al hablar durante 55 minutos exaltado en la puerta del Palacio de la Alvorada, Bolsonaro descartó haber manipulado a la Policía Federal, tras la exhibición de una video liberado por la Corte Suprema de la reunión de gabinete del 22 de abril.

Esa reunión es evaluada como prueba en el proceso que el Supremo Tribunal le abrió a Bolsonaro tras la denuncia del ex juez Sérgio Moro, que renunció al Ministerio de Justicia y afirmó que el presidente quería manipular a la Policía Federal.

Es en este marco que Jair Bolsonaro confiesa que tiene un "servicio de informaciones propio" que actúa "mucho mejor" que la inteligencia militar y policial del gobierno.

Jair Bolsonaro

Él dijo que policías y militares le envían informaciones a su celular desde todo el país, por fuera de las fuerzas. Incluso reveló que cuando iban a allanar la casa de uno de sus hijos en Río de Janeiro policías que iban a participar del operativo le avisaron.

En el video de la reunión de gabinete, el presidente ultraderechista dice que la mejor forma de enfrentar a gobernadores e intendentes que prohíben aglomeraciones por la cuarentena es armar a la población.

"No hay libertad sin el pueblo armado, el pueblo sin armas está esclavizado", afirmó.

Jair Bolsonaro - desarme

Después de esa reunión de gabinete, Jair Bolsonaro le quitó potestad al Ejército para participar del control de armamento.

Varios pedidos en el Congreso ya comenzaron a ser presentados para que Bolsonaro muestre cuál es su red de información privada desde dentro de las fuerzas.

Esta revelación se suma a la amenaza hecha por el propio presidente de que en el marco de la investigación por obstrucción de la justicia no entregará su teléfono celular al juez de la corte Celso de Mello.

La oposición pidió al Supremo Tribunal Federal confiscar el celular de Jair Bolsonaro, y Mello pasó ese pedido al fiscal general, que es el acusador en el proceso.

Sin embargo, el gobierno se adelantó y advirtió que la corte suprema podría desestabilizar al país con esta "afrenta".

Lo hizo el general Augusto Heleno, ministro del Gabinete de Seguridad Institucional, quien al igual que el presidente defiende el golpe de Estado de 1964 que instaló la dictadura hasta 1985.

General Heleno on Twitter

El proceso de la Corte es diferente al del impeachment porque se trata de un crimen común, no de responsabilidad.

Si el fiscal general denuncia tras la instrucción al presidente, debe hacerlo ante la Cámara de Diputados, que debe votar si la acepta, para lo cual necesita dos tercios de los votos.

En caso de aceptación, Bolsonaro debe ser suspendido del cargo por 180 días y en ese lapso ser juzgado por el Supremo Tribunal Federal y si es encontrado culpable, destituido.

En línea paralela, están en el cajón del presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, 32 pedidos de juicio político por diversos delitos acumulados en 15 meses de gobierno.