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Claudio María Domínguez te lo pide: "¡Basta de culpa por favor!"

16 de junio de 2020

Demostrale al mundo que no tenés ánimos de venganza y atrevete a revelar la fuente de la felicidad. Claudio María Domínguez te anima a dejar de buscar la respuesta que buscás y nunca llegan a los mensajes que le das al mundo.

¿CÓMO SENTIRNOS LIBRES DE LA CULPA?

En cada charla, programa de radio, de televisión y hasta por la calle, el interrogante siempre recurrente es: ¿Claudio, cómo hago para sacarme esta culpa que me lastima tanto?

La culpa, queridos amigos, es la sensación de malestar interno por algo que pensamos o hicimos de determinada manera pero que creemos que deberíamos haber pensado o hecho de otra, de una mejor manera según nuestro “ideal de conducta”. Es decir que es la contradicción entre lo que hice pero que en el fondo pienso debería haber hecho de una forma más adecuada.

Es importante comprender que actuamos, en cada momento, según el grado de maduración y evolución interna que tengamos. Si supiéramos conscientemente las consecuencias de nuestros actos, no obraríamos con tanta ignorancia. No tenemos que culparnos por nada del pasado. Ya pasó. Tenemos que aceptar nuestro grado de inmadurez y responsabilizarnos de crecer y obrar desde el amor, ya sea con nosotros mismos como con los demás.

La energía que carga la culpa, es una de las más negativas que podemos experimentar. Se siente bronca, angustia, rabia, ira. Existe una “voz interna” correctora que nos dice que no estuvimos bien.

Por lo general las personas que cargan culpas, viven con su mente en el pasado, machacando en aquello que hicieron “mal”, entonces recuerdan una y otra vez la misma escena y se lamentan, se frustran, se auto-flagelan. Siempre buscan, ya sea consciente o inconscientemente, saldar esa culpa. ¿Y cómo lo hacen? Castigándose.

La culpa genera que las personas se autocondenen. Que se priven de todo lo bueno poniendo excusas para no ser feliz, porque internamente sienten que no se merecen estar bien sino sentirse mal por aquel error que cometieron. Todo esto sucede, mayormente, en un nivel inconsciente.

La privación del propio bienestar, es la forma en que las personas piensan van a saldar su culpa. Se autoboicotean, es decir que hacen cosas para perder lo que obtuvieron. Hacen cosas para que la pareja no funcione o los echen del trabajo. Se relacionan con gente que las lastiman. Su estima desecha les hace pensar que no valen nada y que no tienen derecho a vivir de una manera luminosa. También surge el autoreproche a través de pensamientos tales como: “Por qué no hice esto, por qué dije aquello, debería haberlo hecho m ejor…”

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¿POR QUÉ SURGE LA CULPA?

La culpa surge cuando hay un conflicto interno entre lo que queremos y deseamos emocionalmente y lo que sabemos intelectualmente que no tenemos que hacer. Por ejemplo: Sabemos que fumar nos hace mal, pero lo hacemos, entonces surge la culpa. Sabemos que estar con un hombre casado, no es la mejor elección para vivir una relación de pareja, sin embargo no lo evitamos y sentimos culpa. Siempre que hagas lo que querés sabiendo que no tenés que hacerlo, se va a generar una lucha interna.

Los mensajes negativos de nuestro entorno, son transmisores de culpa. Si te criaste en un ambiente donde había muchos problemas, seguramente vos sentías culpa por ser feliz y adoptaste esa carga en vos. Si tus padres o allegados te decían: “Vos no servís para nada, sos un inútil, siempre hacés todo mal, etc” Creaste culpa por no ser buen niño.

La sociedad nos ha programado para pensar y comportarnos de cierta manera, con normas, reglamentos y si no las alcanzamos nos frustramos. Hemos estado sometidos a los caprichos y sistemas de creencias de los demás. De chicos, se nos decía qué podíamos hacer, cuándo hacerlo y cómo, ese fue el comportamiento que aprendimos. Tenemos que recordar que la conciencia de nuestra dignidad, de nuestro valor, son las herramientas más poderosas que tenemos.

NOS LIBERAMOS DE LA CULPA ASUMIENDO NUESTRA RESPONSABILIDAD

Hay que comprender que la culpa no sirve, lo que ayuda en la vida es ser RESPONSABLES. Ser responsable es saber responder. Osea, me hago cargo de mis decisiones y de las consecuencias de mis actos. Uno se tiene que hacer responsable de la propia vida. Cuando nos lastimamos, cuando buscamos compañeros que nos maltratan, cuando nosotros maltratamos, rechazamos, por esa carga negativa, entonces por ley de resonancia, vamos a ir creando un entorno negativo estemos donde estemos. Es muy Fácil permanecer en el papel de víctima, porque así todo es siempre culpa y responsabilidad de otra persona. Nos corresponde a nosotros hacer cambios para vivir la vida que preferimos según la versión más luminosa de nosotros mismos que queremos experimentar.

Claudio María Domínguez
Claudio María Domínguez
Claudio María Domínguez

¿CÓMO UTILIZAR LA CULPA PARA QUE NO NOS DOMINE MAS?

Si nos damos cuenta que tenemos culpa, utilicémosla a nuestro favor, para trascenderla de una vez por todas. La culpa es como una alarma, es ese juez severo interno que nos corrige.

Esa “voz alarma” nos indica que el ego está dominando nuestras vidas y tenemos que ponerle un límite. No nos dejemos ser dominados por nuestra severidad interior que nos reprime y no nos deja brillar con todo nuestro potencial. La voz nos dice: “Sé normal, seguí la norma, lo que hacen todos, si sos diferente y hacés lo que te apasiona, te van a rechazar” “Todo lo hacés mal” “Sos un fracasado” “Deberías haber hablado de otra manera, eso que dijiste te hizo quedar como un inútil” y ustedes pueden agregar las frases de sus voces internas. Esas frases, son la alarma de la culpa y es en ese momento que tenemos que poner un límite y recordar quiénes somos.

La voz de la culpa es persistente, quiere mantenerte en dualidad y que no veas tu brillo, que no creas en vos. Hay que comprender que somos seres humanos imperfectos, cometemos errores y estamos caminando hacia la mejor versión de nosotros mismos, construyendo paso a paso, día a día una personalidad en armonía con nuestro ser.