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Denuncian un hecho de violencia institucional en Tucumán

27 de junio de 2020

Un hombre de 43 años murió asfixiado en un operativo policial en el microcentro de la capital tucumana.

Un hombre que había sido acusado de un supuesto robo murió asfixiado durante un operativo policial en el centro de la ciudad de San Miguel de Tucumán y la Justicia investiga si fue víctima de un caso de violencia institucional, dado que falleció mientras era retenido contra el asfalto por los efectivos, informaron hoy fuentes judiciales.

El hecho que se conoció este sábado ocurrió el miércoles cuando Walter Ceferino Nadal (43) falleció en un hospital de la zona y la fiscal Adriana Giannoni identificó a los seis efectivos de la Policía de Tucumán que participaron del operativo pero no ordenó detenciones.

El hecho fue denunciado por H.I.J.O.S. Tucumán como un hecho de violencia institucional dado a conocer en un comunicado dado a conocer en las últimas horas. Destacaron que "en pleno microcentro tucumano y a plena luz del día, cuando dos miembros de la fuerza policial lo asfixiaron con la rodilla en la nuca".

"A pesar de los repetidos pedidos de auxilio de Walter debido a la falta de aire, los oficiales continuaron torturándolo, tal como lo hicieran en EEUU las fuerzas policiales contra George Floyd, imagen que dio vueltas al mundo y que obligó a miles de personas a salir a las calle", agregó el comunicado. Y subrayaron: "Esto va contra la pretención de impunidad que buscaron los perpetradores, quienes labraron el acta informando que Walter habría muerto por un paro cardíaco producto de la persecución".

"Estos hechos no son aislados, cuentan con el aval del ministro de seguridad Claudio Maley, quien lejos de ubicarse del lado de la justicia y los derechos humanos, enarbola los antecedentes penales de la víctima", expresó H.I.J.O.S. Tucumán. "El asesinato de Walter, junto al reciente homicidio de Luis Espinoza, se suman a la extensa lista de hechos de violencia y tortura cometidos por la policía de la provincia", agregó.

H.I.J.O.S sostuvo que "todo este accionar revela una continuidad siniestra de actuaciones del Terrorismo de Estado de la última dictadura militar, mecanismos a los que seguiremos denunciando y exigiendo NUNCA MAS. Exigimos la inmediata separación de los agentes policiales implicados y castigo a los culpables. Exigimos una inmediata reforma de la institución policial en base a estándares internacionales de derechos humanos".

Según consta en un acta policial, alrededor de las 12 del miércoles último en la esquina de Crisóstomo Alvarez y Congreso, en pleno centro de Tucumán, un hombre comenzó a gritar porque aparentemente era víctima de un robo, por el cual acusaba a Nadal.

Una agente de la policía, llamada Jéssica Gomez que se encontraba en la zona acudió al lugar, pidió refuerzos y aparentemente salió en persecución del sospechoso.

Según la investigación, a la agente Gómez se le sumó en la persecución el oficial Cristian Fernando Gómez y las agentes Diana Suárez y Claudia Vizcarra, quienes se hallaban realizando tareas de prevención en bicicleta.

Siempre según la versión policial, cuando los agentes llegaron a la calle Las Heras, se encontraron con otros dos compañeros de la fuerza, Josué Molina y Melanie Mariel Caliva, que ya tenían reducido a Nadal en el piso.

De acuerdo con el acta, mientras se dirigían a la sede policial cercana, el detenido comenzó a decir que se sentía mal y ante la insistencia del hombre llamaron al servicio de emergencia 107, que lo trasladó al hospital Padilla donde minutos después murió de un infarto.

Fuentes judiciales señalaron que luego de tomar conocimiento del caso, la fiscal Giannoni ordenó que se le realice una autopsia al cuerpo de Nadal, que reveló que la muerte se produjo por asfixia.

La fiscal, tras los resultados de la autopsia, ordenó que se analicen las cámaras de seguridad de la zona y que se le tome declaración a los posibles testigos que pudieran haber presenciado el hecho, entre ellos al hombre que supuestamente fue víctima de un robo, por el cual se inició la persecución.

Precisamente uno de los presuntos testigos, de nombre Ricardo, reveló hoy al diario La Gaceta que el hecho estaría relacionado a un caso de violencia institucional y que el hombre murió mientras era retenido en el piso por uno de los policías que lo mantenía inmovilizado con una rodilla apoyada en la nuca.

"Eran dos efectivos los que lo redujeron, uno de ellos tenía su rodilla en la nuca, el hombre que estaba en el piso le decía que le faltaba el aire pero no lo soltaron”, dijo al diario. Al parecer, agregó, "los policías parecían no creerle que no podía respirar, pero en un momento el hombre se quedó callado y se puso blanco, ahí los efectivos se asustaron y pidieron ayuda médica”.

Fuentes judiciales aseguraron que este testigo declaraba hoy ante la fiscal del caso, quien además aguardaba el resultado de otros peritajes para resolver si ordena alguna detención.

A continuación, el comunicado completo de H.I.J.O.S. Tucumán:

Walter Ceferino Nadal, de 43 años, fue víctima de un operativo policial en pleno microcentro tucumano y a plena luz del día, cuando dos miembros de la fuerza policial lo asfixiaron con la rodilla en la nuca.

A pesar de los repetidos pedidos de auxilio de Walter debido a la falta de aire, los oficiales continuaron torturándolo, tal como lo hicieran en EEUU las fuerzas policiales contra George Floyd, imagen que dio vueltas al mundo y que obligó a miles de personas a salir a las calles.

La autopsia realizada a pedido de la fiscalía a cargo de la Dra Giannoni , confirma que Walter murió por asfixia.

Esto va contra la pretención de impunidad que buscaron los perpetradores, quienes labraron el acta informando que Walter habría muerto por un paro cardíaco producto de la persecución.

Estos hechos no son aislados, cuentan con el aval del ministro de seguridad Claudio Maley, quien lejos de ubicarse del lado de la justicia y los derechos humanos, enarbola los antecedentes penales de la víctima.

El asesinato de Walter, junto al reciente homicidio de Luis Espinoza, se suman a la extensa lista de hechos de violencia y tortura cometidos por la policía de la provincia.

Walter ya no está y hoy su nombre suena en nuestro grito de reclamo por JUSTICIA!

Todo este accionar revela una continuidad siniestra de actuaciones del Terrorismo de Estado de la última dictadura militar, mecanismos a los que seguiremos denunciando y exigiendo NUNCA MAS.

Exigimos la inmediata separación de los agentes policiales implicados y castigo a los culpables

Exigimos una inmediata reforma de la institución policial en base a estándares internacionales de derechos humanos

No es un policía, es toda la institución! Por ello que exigimos que el gobierno provincial en su conjunto se haga cargo de esta problemática, la reconozca y arbitre los medios necesarios para parar de manera inmediata con el accionar violento de las fuerzas de seguridad

Repudiamos los dichos segregativos y justificadores del ministros de seguridad Claudio Maley

BASTA DE VIOLENCIA INSTITUCIONAL!!!

JUSTICIA PARA WALTER!!!

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