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La bicicleta de Piñera: ¡Viva la clase media!

Por: Guillermo Zerda
07 de julio de 2020

Cuando los números de la pandemia se salieron de control y ya no significan nada, el gobierno chileno anunció un paquete de medidas para apoyar a la clase media: créditos blandos, mayor acceso a endeudarse para estudiar y postergación de deuda hipotecaria por hasta 6 meses. La bicicleta financiero-social de Piñera que plantea seguir endeudando a los hogares ya altamente endeudados.

“¿No recibiste el bono Covid-19? ¿Tampoco te dieron el IFE? Buenas noticias… ¡Entonces eres clase media!” Así comienza uno de los tantos mensajes virales que coparon las redes sociales chilenas este lunes 6 de julio, luego que el presidente Sebastián Piñera anunciara el domingo, luego de 110 días de cuarentena el “Plan de Protección a la Clase Media”.

Cuando los infectados en Chile ya superan los 300 mil y los muertos llegan a 7.000 (pero que por diferencias de metodología de conteos podrían ser 10 mil) el ejecutivo lanzó un paquete de medidas con el objetivo de “ir en ayuda” de las familias de clase media y que contempla cuatro ejes fundamentales los que involucran un gasto fiscal total de 1.500 millones de dólares.

Los cuatro puntos son, un crédito blando a tasa cero, acorde al ingreso y ajustado solo por el Índice de Precios al Consumidor (IPC); la postergación de pagos de cuotas de créditos hipotecarios; la ampliación de subsidios de arriendo a las clase media; y la ampliación del Crédito con Aval del Estado (CAE) para la educación superior.

Este plan tiene como objetivo demostrarle a las familias de clase media “que no van a estar solas” dijo, luego del anuncio, el Presidente de la Nación. Definitivamente Piñera, esta vez, dijo la verdad. Al menos 3/4 de los chilenos están endeudados; mas del 75 % de los hogares nacionales.

MÁS DEUDA A LOS ENDEUDADOS

En lo que respecta al volumen, según un informe del Banco Central, la deuda doméstica ascendió al 75,4% de sus ingresos disponibles, lo que representa el 50,3 % del PIB nacional. Lo anterior significa un alza de 0,5 puntos porcentuales (pp.) en comparación al trimestre anterior, lo que según el organismo se explicaría por un aumento en los préstamos bancarios. “Este resultado, junto a una expansión del gasto en consumo de 1,8%, determinaron que la tasa de ahorro del sector se elevara a 13% del ingreso disponible”, señaló la entidad.

La deuda pública, por su lado, tiene mejor cara. Al primer trimestre del 2020, el país aumentó su deuda en 0,4 pp., hasta 33,1% del PIB. Por su parte la tasa de ahorro de la economía chilena alcanzó a 19,1% del PIB, superior en 0,2 puntos pp., respecto del cierre 2019. Una cuadro perfectamente entendible para un país como Chile, donde el Estado y su acotado rol dejó, históricamente, que la clase media que se financie sola.

El tema de la deuda doméstica es un ítem de larga data. Ya en la última versión de la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE- 2017) se muestra que el 75% de los hogares chilenos está endeudado, situación que solo habría empeorado luego del estallido de octubre. “Perfectamente podríamos estar hablando de un 80% de endeudados en Chile en este minuto, y podríamos llegar al 85% después de la pandemia, si (la sociedad) se sigue endeudando” aseguró Marco Kremerman, académico de la Universidad de Chile y Universidad de Santiago e investigador de la Fundación Sol en declaraciones al medio digital Interferencia.

Según la Fundación Sol cerca del 82% de los mayores de 18 años (algo así como 12 millones de personas) están endeudados; casi 5 millones se encuentran con deudas morosas, y al menos 635 mil personas tienen deudas con la banca privada por querer – cómo buena clase media- estudiar en la universidad. Según Kremerman esto constituye una potencial “bomba de tiempo”.

Luego del anuncio y como era de esperar, llovieron las críticas tanto de personeros de la oposición como de representantes de la coalición gobernante. Que “llegó tarde”, que “es insuficiente”, fueron algunas de las críticas. Pero ninguna tan potente como la de las redes sociales.

“¿Eres clase media… media olvidada, media vulnerable?” enfatizaba el viral que comentaba las medidas del ejecutivo. “Piñera (…) habló de los temores de la clase media. ¿Ya no sabes cómo pagar las cuentas? ¿Perdiste tu trabajo? ¿No quieres perder tu status quo? La solución es endeudarse”, enfatizaba la indignada protagonista del video, que sarcásticamente invitaba a contraer deuda. “Tampoco te queda tanto (tiempo). Te puede dar Covid-19 mañana. Endéudate por el resto de tu vida. ¿No te hace gracia? Te damos 12 meses de gracia”, completaba en tono de humor negro el mensaje. Como diría un finado humorista argentino: “El ingenio popular nunca descansa”.

EL MODELO NO SE TOCA

Ese era, hasta hace muy poco, el mantra que recitaba el gobierno cuando se le preguntaba por medidas concretas para insuflar efectivo en la población y así mitigar los efectos del coronavirus. Y el aludido de ese mantra era el sistema previsional, instaurado vía terapia de shock durante la última dictadura militar. La negativa concreta era al retiro de parte de los fondos de pensión de las AFP para afrontar la falta de ingresos a causa de la pandemia. Propuesta que fue impulsada por la oposición luego de conocerse el paro económico que se avecinaba Fondos que por otra parte, pertenecen a cada uno de sus cotizantes.

Este lunes por la tarde, la Comisión de Constitución del parlamento chileno finalmente aprobó la idea de legislar el proyecto, que permite el retiro del 10% de los ahorros previsionales en el contexto de la pandemia. La iniciativa fue aprobada por estrecho margen, y ahora pasará a la cámara de diputados donde el miércoles necesitará un quórum de 3/5 para ser aprobada y pasar al senado.

La medida propone una reforma constitucional para que se reconozca la propiedad de los trabajadores sobre sus ahorros, con una herramienta que permite retirar el 10% de ellos en caso de un Estado de Catástrofe, como el que supone la actual emergencia sanitaria.

El monto podría ser retirado por una sola vez de forma voluntaria, pudiendo obtener un piso mínimo $1.004.173 chilenos (aproximadamente 1.250 dólares) hasta $4.303.600 chilenos (cerca de 5.380 dólares). En caso que una persona tenga un monto acumulado inferior al piso, podría retirar la totalidad de sus fondos hasta esa fecha.

Además, se propone un mecanismo de restitución por medio de la creación de un Fondo Colectivo Solidario de Pensiones que se financiará con aportes de los empleadores y del Estado, y cuyo objetivo será cubrir los complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece el retiro de fondos en el proyecto.

Además, la indicación sostiene que “la administración del fondo colectivo solidario de pensiones será realizada por una entidad pública y autónoma de forma directa”.

Aquel que retire el 10% de sus fondos, según sus ahorros, saldrá ganando si lo comparamos con sus futuras pensiones. Según Kremerman, década a década, la rentabilidad de los fondos de pensiones viene cayendo abruptamente. En la década de los ochenta la rentabilidad era de 12%, mientras que en la primera parte del 2000 cayó a un 5,7% y en la última década cerró en un 4%.

“Hoy día, el problema de las pensiones es grande. El 80% de las pensiones esta bajo el salario mínimo: 320.500.- pesos chilenos (400.- dólares). Se necesitaría un ahorro de 100 millones de pesos (125 mil dólares) para obtener una jubilación mensual de 400 mil pesos chilenos (500 dólares), la que va bajando con los años. Hoy solo el 3 o 4% de las personas que van a jubilar tiene ahorrado esa cantidad. Las cuentas individuales no sirven. Es fundamental que el pilar contributivo sea de reparto y de seguridad social. No puede ser un complemento”, afirmó el catedrático.

Y como dato demoledor que intenta probar lo ineficaz de las AFP, Kremerman confirma que en 2019, las 127 mil personas que se jubilaron financiaron una pensión inferior a 50 mil pesos (menos de 63 dólares). El miércoles próximo en el parlamento, se conocerá si el mantra del gobierno cambia o sigue en sintonía con la falta de empatía que lo caracterizó hasta hoy día.

Guillermo Zerda

Santiago de Chile.

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