Tres actitudes para generar cambios

14 de julio de 2020

En tiempo de cuarentena y teletrabajo, no apures a nadie y fijate en estar vos a tono con el resto. Es momento de hacer una pausa: comé una ensalada, tomate un café o una merienda y reencontrate con las locuras diarias que te hacen bien. Claudio María Domínguez una vez más te trate claves para estar mejor.

Hay tres actitudes fundamentales que tenemos que tener en cuenta a la hora de afrontar adversidade: ACEPTACION – AUTOESTIMA – CREATIVIDAD

ACEPTACIÓN

Nada es casual Hay realidades que no podemos cambiar, situaciones que no pudimos evitar y debemos asumirlas como tales y avanzar. Cuando no aceptamos lo que nos pasa, buscamos culpables o negamos la realidad con la actitud irresponsable de vivir en la queja y victimizándonos. Muchas veces somos nosotros los artífices de lo que nos aqueja, ya sea que ocurran por nuestra forma de pensar y actuar o porque simplemente dejamos que las cosas pasen y estamos esperando a que cambien por sí solas o que alguien más lo haga por nosotros. Aceptar lo fortuito de la vida, nos da fuerzas para seguir adelante.

AUTOESTIMA

Saber que valemos por existir Tenemos la tendencia a alejarnos de la auto-conceptualización positiva. Nuestros pensamientos, creencias, evaluaciones, sentimientos, actitudes, emociones y comportamientos dirigidos hacia nosotros mismos, definen nuestra autoestima. Si elegimos tener pensamientos y sentimientos positivos, nuestra estima será alta y equilibrada. Si, por el contrario, optamos por tener pensamientos y creencias negativas, tendremos una estima baja. Si recordamos constantemente las palabras negativas que en algún momento nos dijeron y nos identificamos con la mirada ajena, nuestra estima se va a ver afectada. No somos la mirada de los demás. Somos lo que elegimos ser a cada instante y tenemos que saber que si no nos gusta lo que estamos siendo, siempre podemos cambiar.

CREATIVIDAD

Ante el conflicto Tenemos la tendencia a engrandecer nuestros errores, castigarnos por las equivocaciones que cometemos por ignorancia, sentirnos mal por las dificultades que se nos presentan y convertirlas en nuestros verdugos. Disminuimos y subestimamos nuestra capacidad para resolver lo que se nos presenta y no nos creemos capaces de avanzar creativamente. Es importante que cultivemos la auto-eficiencia creativa ante los problemas. Esto requiere que confiemos en el funcionamiento de nuestra mente y asumamos que somos capaces para superar conflictos.