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Miraba una serie con su mujer y terminó ayudándola a dar a luz en la casa: "Mi acto heroico fue no desmayarme"

19 de julio de 2020

Mariano tuvo que asistir a su pareja, Fátima, a parir a Martina en una de las habitaciones del hogar, en plena cuarentena por el coronavirus

Parecía una película, pero fue muy real: Mariano miraba una serie cuando su mujer, Fátima, le alertó que estaba por dar a luz y él tuvo que ocuparse de ayudarla con el parto -en plena cuarentena por el coronavirus- mientras otra de sus hijas dormía en la habitación de al lado.

"Tuve sesión con mi psiquiatra ese mismo día y hablábamos de los nervios que producen los partos. y él me decía que los partos complicados solo pasan en las películas", cuenta ahora divertido, pero esa noche todo fue vértigo: "Fati me mandaba mensajes, yo estaba abajo viendo la serie y me decía 'me está doliendo mucho', yo le decía 'no llegamos a la semana 38, andá controlando', hasta que me dijo 'subí porque me está preocupando la cosa'".

Entonces Mariano contó en declaraciones televisivas que cuando vio a su pareja ella "estaba retorcida del dolor". Entonces consultó con una aplicación que cuenta las contracciones, que terminó por indicarle: "Vayan ya al hospital". Sin mayores chances y en medio de la cuarentena por el coronavirus, se trasladaron a la habitación de una de las nenas, que no estaba en ese momento, y con la otra durmiendo en la pieza de al lado, ignorando el momento clave que ocurría.

"Llamo a la partera, que es una genia absoluta, y me dijo 'pasame con ella', traté pero me gritó 'no puedo agarrar el teléfono, poneme en altavoz 'y nos fue guiando", reveló Mariano. "Creo que duró muy poco, pero no tengo mucha noción del tiempo", indicó sobre el trabajo de parto.

Luego siguió hablando sobre la partera: "Nos dijo 'quedate tranquilo pero por lo que escucho va a nacer ahora'. En ese momento no tenes la chance de desmayarte, vi salir una cabeza y le pregunté a la partera '¿tiro?' y me dijo, 'no, va a salir solo'. Todo esto en el cuarto de la hermana mayor, que no estaba y mi otra hija en el cuarto de la lado que no queríamos que se despertara".

"Todos te dicen 'qué héroe', mi único acto heroico fue no desmayarme", dice y cuanta que luego la partera le indicó que la ponga sobre el pecho de la madre y la caliente con toallas: "Cuando nació nos quedamos muy tranquilos, vimos que lloró y rápido tomo un color normal".

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