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Ya se puede ir a lavar el auto: ¿cómo es el protocolo de la actividad?

22 de julio de 2020

Después de cuatro meses de estar a merced de la limpieza de sus dueños, los autos podrán ser llevados a lavaderos desde este miércoles, aunque con ciertas reglas.

La Cámara Argentina de Lavaderos Automáticos y Manuales de Automotores elaboró un protocolo para el funcionamiento de estos establecimientos, que volvieron a abrir este miércoles después de cuatro meses de inactividad por la pandemia de coronavirus en Argentina.

El protocolo aprobado establece medidas de prevención del Covid-19 básicas, como mantener dos metros de distancia entre las personas, usar tapabocas en todo momento y evitar la convivencia simultánea de mucha gente en un solo lugar.

Pero además se suman otras condiciones, como la reserva previa para atender, informó el sitio ámbito.com. Cada cliente deberá pedir un turno e ir a solas, sin acompañantes que sumen riesgo innecesario.

Las filas para la atención se formarán afuera de los locales, y los clientes deberán entregar las llaves de su auto y esperar en otro sitio a que se los devuelvan, ya limpio y pulcro.

A los proveedores de los lavaderos también les tocará sacar turno para realizar sus transacciones.

El primer paso para el lavado de los autos será entregar al dueño un ticket y despacharle, y luego proceder a la desinfección de la manija exterior de la puerta, el asiento, el respaldo, el apoyacabezas del lado del conductor, el volante, la palanca de cambios, el freno de manos y las llaves con una solución de 70% alcohol y 30% de agua.

Recién entonces comenzará el lavado tradicional, el "pre pandemia".

De acuerdo con el protocolo, los empleados de los lavaderos de autos tendrán que contar con un uniforme o vestimenta alternativa a la ropa que usan para circular por la calle, y deberán tener mascarillas, anteojos de seguridad y guantes de goma.

Como el lavado de autos no es un rubro esencial, los trabajadores de este sector no podrán usar el transporte público, lo que significa que será el empleador quien se hará cargo de garantizar las condiciones de higiene y seguridad de sus empleados, incluido en el traslado.

Además se estipula un control de temperatura del personal al inicio de su jornada: nadie podrá trabajar con más de 37,5 grados.

No se recomienda el uso del celular durante la jornada laboral, pero de ser necesario se deberá higienizar manos y el dispositivo con una solución de alcohol al 70%. Tampoco se deberían compartir vasos, platos, cubiertos o mates, y se plantea la rotación del personal en varios turnos para evitar la sobrepoblación dentro de un local.

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