23 de julio de 2020

Un hombre fue desvinculado de lo que él consideraba "el mejor trabajo" de su vida por culpa de un extraño que le sacó una foto casual y la subió a Twitter.

Las redes sociales permiten un diálogo entre las empresas y los clientes que muchas veces puede ser provechoso y útil, pero que le costó el trabajo -y meses de terapia- a un hombre que hizo el gesto de "OK" en un momento de distracción en el tránsito volviendo a su casa en California, Estados Unidos.

Emmanuel Cafferty, de 47 años, fue despedido de la compañía de Gas y Electricidad de San Diego (SDG&E), California, en junio tras ser denunciado en Twitter por hacer el gesto de "OK", que en Estados Unidos fue apropiado por los militantes de la supremacía blanca y el racismo.

"En mi caso, no era un símbolo. Solo estaba chasqueando los dedos. Pero un hombre blanco lo interpretó como un gesto parecido al 'OK', que sería racista, y se lo dijo a mis jefes, también blancos, que decidieron creerle a él, no a mí, que no soy blanco", aseguró Cafferty al sitio BBC News Brasil.

La polémica se originó el 3 de junio, cuando alguien arrobó a la SDG&E para decir "esto no está bien" con una foto del brazo izquierdo de Cafferty estirado sobre la puerta de la camioneta corporativa, con los dedos de la mano en un signo universalmente conocido como "OK", pero que en Estados Unidos está incluído entre los posibles símbolos neonazis, casi como el 33 o el ícono de la rana en los chats.

san diego supremacía blanca
Un extrano caso de discriminación que no fue: lo despidieron por dar el "OK"

Un extrano caso de discriminación que no fue: lo despidieron por dar el "OK"

"En SDG&E creemos firmemente que no hay lugar en nuestra sociedad para la discriminación de ningún tipo, y hemos iniciado una investigación sobre este reporte", se apresuraron a decir pomposamente desde SDG&E antes de que la publicación se volviera viral y la empresa tuviese que apagar un incendio mediático mayor.

Apenas una hora después del mensaje los compañeros de Cafferty pasaron por su casa para recoger su computadora corporativa y las llaves de la camioneta. Cinco días después estaba despedido de lo que él calificó como "el mejor trabajo"de su vida, con una paga de US$41 por hora, seguro médico y fondo para su jubilación.

"Te podemos asegurar que mantenemos un lugar de trabajo libre de acoso y discriminación y que apoyamos a quienes luchan contra la inequidad racial", insistieron desde SDG&E, aunque Cafferty, que es hijo de inmigrantes mexicanos y tenía apenas seis meses de antigüedad en el trabajo.

Ahora el hombre se vio obligado a empezar terapia para lidiar con el estrés y el dolor de haber sido acusado por supuesto racismo y discriminación.

El episodio no pasó más allá de Twitter, pero fue suficiente para que Cafferty quedara desempleado en medio de una pandemia apenas medio año después de haber celebrado con sus hijos y nietos el mejor trabajo de su vida.

Temas