-

-

Día Mundial contra la Hepatitis: más de 500 mil personas en Argentina tienen el virus y sólo el 30% está diagnosticada

28 de julio de 2020

Especialistas advierten sobre la importancia de la prevención, la detección precoz y la aplicación de las vacunas existentes para los tipos A y B.

Más de 500.000 personas en Argentina tienen hepatitis y casi el 70 % no lo sabe. Por este motivo, en el marco del Día Mundial contra las Hepatitis Virales -que se conmemora cada 28 de julio-, desde el Ministerio de Salud y en conjunto con los especialistas promueven la generación de conciencia acerca de la importancia de la prevención y la detección precoz.

Existen diferentes tipos de esta enfermedad: hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C; existen vacunas altamente efectivas y gratuitas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación para el tipo A y B, mientras que para la C hay nuevos tratamientos que pueden curarla.

¿Cómo se transmiten?

La hepatitis se contagia a través del contacto con la sangre y/o secreciones de una persona infectada. La hepatitis A también se la puede contraer a través de agua y comida que estén contaminadas con materia fecal que contiene el virus, por lo que el bajo desarrollo sanitario de las comunidades tiene un impacto alto en su prevalencia.

Se consideran en situación de riesgo de hepatitis C aquellos quienes recibieron una donación de sangre antes de 1995, realizaron hemodiálisis, utilizaron drogas inyectables o inhaladas, y estuvieron expuestos a sangre infectada.

También los casos en los cuales la madre le pudo haber transmitido el virus al hijo, o donde se compartieron elementos personales como afeitadoras o cepillos de dientes con una persona infectada, se realizó piercing o se utilizó agujas de tatuajes no debidamente esterilizadas o se realizaron procedimientos médicos con materiales inadecuadamente tratados.

¿Qué producen en la salud?

La hepatitis B se trata de una enfermedad crónica que puede producir cirrosis, cáncer hepático y puede prevenirse con una vacuna, pero esta hepatitis puede reactivarse si bajan las defensas.

La hepatitis C, que es la más frecuente en Argentina (la tiene alrededor del 1% de la población), evoluciona a formas crónicas en el 80%-90% de los casos, puede producir cirrosis y cáncer hepático y, si bien la mayoría se cura con los nuevos tratamientos, es fundamental conocer su existencia para abordarla con el tratamiento adecuado.

higado hepatitis cancer.jpg

La situación de la hepatitis en Argentina

Actualmente "más de 500.000 personas en Argentina viven con hepatitis B y C y sólo un 30% está diagnosticada. Esto genera dos problemas graves: el primero es el riesgo de contagiar a otras personas y el segundo es la posibilidad de que esta hepatitis evolucione con daño crónico del hígado", explicó el doctor Luis Colombato, Staff de Hepatología del Hospital Británico.

El médico se mostró alarmado además por “una baja importante en la consulta médica” en la Sección de Hepatología de ese Hospital debido al miedo al contagio de coronavirus. En por esto que especificó que en el Hospital Británico existen Zonas de Atención Verdes, de bajo riesgo de coronavirus, y también hay posibilidad de realizar una Teleconsulta, para que los pacientes puedan acceder a un especialista de forma presencial o virtual.

En tanto, desde la Unidad de Trasplante Hepático, su jefe el doctor Federico Villamil señaló: "El trasplante está indicado en pacientes con enfermedades hepáticas avanzadas e irreversibles, para las que no se dispone de ningún tratamiento alternativo".

"El 80% de los trasplantes se realizan en personas con cirrosis hepática que es la etapa final de diversas enfermedades crónicas (como las hepatitis B o C) luego de años o décadas de evolución. La indicación del 20% restante de los trasplantes es la hepatitis fulminante que se caracteriza por la destrucción acelerada y masiva del tejido hepático y se asocia a un muy elevado riesgo de muerte", señaló Villamil.

La Sociedad Argentina de Trasplantes (SAT) recordó a la población la importancia de realizarse chequeos para detectar la presencia de la hepatitis: sin diagnóstico y tratamiento, lleva a la cirrosis, a la insuficiencia hepática y al desarrollo de cáncer de hígado, en cuyo caso la única solución es acceder a un trasplante hepático.

"Concentrarse en la prevención es central. Mientras esperamos hoy desesperadamente una vacuna para el coronavirus, no nos olvidemos que vacunar contra la hepatitis es la manera más sencilla de evitar la enfermedad y prevenir sus complicaciones", expresó Enrique Beveraggi, presidente de SAT.

La secretaria de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, hizo mención al tema en el informe matutino y sostuvo que “las hepatitis se pueden erradicar, el único reservorio es el ser humano. La hepatitis B tiene vacuna que la previene, tiene un tratamiento. La hepatitis C también tiene tratamiento que la cura y la hepatitis A también tiene vacuna. En Argentina era la

“En Argentina, la hepatitis A era la primera falla hepática fulminante. A partir de la introducción de la vacuna al calendario en 2005, ese problema desapareció. No tenemos trasplante de hígado por hepatitis A en niños vacunados”, informó y, en concordancia con los médicos apeló a la prevención, promoción de la salud, diagnostico y realización de tratamientos para erradicación de las hepatitis virales.