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Qué es el Protocolo de Minnesota: el reglamento que reclaman aplicar al cuerpo hallado cerca de Bahía Blanca

16 de agosto de 2020

La médica legista Virginia Creimer pidió por C5N que se use ese procedimiento para analizar el cadáver encontrado en el marco de la investigación por la desaparición de Facundo Astudillo Castro.

Luego de hallazgo de un cuerpo en un canal de agua ubicado en una zona de bañados conocida como Cabeza de Buey, limítrofe entre el partido de Villarino y Bahía Blanca, en el marco del caso por la desaparición de Facundo Astudillo Castro, la Policía Federal custodia el lugar y espera la llegada del Cuerpo de Antropología Forense.

La médica forense y Directora Académica de la Consultora Pericial de Ciencias Forenses, Virginia Creimer, habló sobre la importancia de que esté actuando el Cuerpo de Antropología Forense y la necesidad de aplicar un protocolo especial para realizar la autopsia.

"Bajo ningún punto de vista la autopsia que se haga sobre este cuerpo debe ser realizada por una fuerza de seguridad, absolutamente tiene que ser realizada por la morgue de la Nación", sostuvo en diálogo con C5N.

Al ser consultada si se pueden hallar lesiones en un cadáver esqueletizado, la médica legista sostuvo que: "Cada fuerza de seguridad tiene su modus operandi para lesionar y asesinar, y por el tipo de lesiones que producen quedan impacto ya sea en las partes blandas o a nivel óseo. Por lo cual se requiere de profesionales que estén capacitados para dar con lesiones que hayan podido ser producidas por una fuerza de seguridad".

La especialista hizo hincapié en la necesidad de aplicar un protocolo especial para analizar el cuerpo hallado.

"Debe aplicarse el Protocolo de Minnesota por gente experimentada. Esta autopsia no la puede hacer cualquier médico legista, la tiene que hacer un médico que esté experimentado en usar ese protocolo", reclamó.

"El Protocolo de Minnesota es el que se utiliza en los casos de muertes en custodia o por las fuerzas de seguridad. Es un protocolo internacional que se fue modificando con los años con el que trabaja un equipo interdisciplinario que busca distintas lesiones con técnicas autópsicas diferentes a las técnicas comunes. Exige que haya un equipo de médico forenses, jurídico, psicológico y de imagenología (registro de fotos y video)", precisó.

Virginia Creimer
Virginia Creimer, médica forense y directora académica de la Consultora Pericial de Ciencias Forenses.

Virginia Creimer, médica forense y directora académica de la Consultora Pericial de Ciencias Forenses.

¿Qué es el Protocolo de Minnesota?

El Protocolo de Minnesota es un conjunto de normas para investigar una muerte potencialmente ilícita, que establece principios y directrices para los Estados, instituciones y personas que participen en la investigación. Se estableció para complementar los Principios de las Naciones Unidas relativos a una eficaz prevención e investigación de las ejecuciones extra legales, arbitrarias o sumarias.

Su objetivo es "proteger el derecho a la vida y promover la justicia, la rendición de cuentas y el derecho a una reparación mediante la promoción de una investigación eficaz de toda muerte potencialmente ilícita o sospecha de desaparición forzada".

Se desarrolló en la década del '90 por expertos internacionales en ciencias forenses, abogados, expertos en derechos humanos y en otras materias que elaboraron el Manual de las Naciones Unidas sobre la Prevención e Investigación Eficaces de las Ejecuciones Extralegales, Arbitrarias o Sumarias, conocido como el Protocolo de Minnesota porque estuvo dirigido por el Minnesota Lawyers International Human Rights Committee.

Se trata de una referencia internacional que sirve como guía práctica para hacer investigaciones de muertes ocurridas en circunstancias sospechosas. El manual recomienda crear una comisión independiente con suficientes recursos y posibilidad de buscar ayuda en expertos internacionales en ciencias jurídicas, médicas y forenses.

Se utiliza en casos en donde el Estado pueda estar involucrado en la muerte y los resultados de la investigación puedan ser parciales.

La comisión debería acceder a toda la información necesaria para la indagación, presentar un informe público, impedir el entierro u otra disposición del cadáver mientras no se haga la autopsia, visitar el lugar donde se descubrió el cadáver y donde pudo ocurrir la muerte y recibir declaraciones de testigos y organizaciones fuera del país.

Según el Protocolo, el médico forense encargado de la autopsia tiene que formar parte de la comisión independiente que lleve la investigación y además, debe tener la capacitación y experiencia apropiada para asegurar la identidad del difunto y descubrir la causa y circunstancias de su muerte. En el caso de desconocer esas circunstancias, el médico forense usa los resultados de la autopsia para reconstruirlas.

El informe tras la autopsia puede ser usado por autoridades para determinar si el difunto fue agredido o torturado y si las lesiones causaron o contribuyeron a su muerte. Si el forense considera que algunas lesiones fueron producto de torturas o si un grupo de ellas denota malos tratos, es su obligación presentar esa opinión por escrito.

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