18 de agosto de 2020

Los dueños temen que sus mascotas sean utilizadas para resolver la escasez de alimentos en dicha nación.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, declaró que tener perros como mascota es un símbolo de la "decadencia capitalista" y ordenó a los ciudadanos de Pyongyang que entregar a sus perros.

Kim anunció en julio que tener una mascota ahora es ilegal y denunció que tener un perro en casa es "una tendencia corrupta de la ideología burguesa".

"Las autoridades han identificado hogares con perros y los están obligando a entregarlos o confiscarlos por la fuerza y sacrificarlos", dijo una fuente al diario surcoreano Chosun Ilbo.

Algunos de los canes son enviados a zoológicos estatales o vendidos a restaurantes de carne de perro.

En Corea del Norte durante mucho tiempo la posesión de mascotas se consideró una decadencia occidental, pero luego del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en 1989 que se organizó en ese país, la élite de Pyongyang comenzó a hacer alarde de costosos perros como símbolos de estatus, según explicó el diario surcoreano.

"La gente común cría cerdos y ganado en sus casas, pero los funcionarios de alto rango y los ricos son dueños de perros, lo que avivó cierto resentimiento", dijeron fuentes de ese país.

Un informe reciente de la ONU declaró que hasta el 60% de los 25,5 millones de habitantes de Corea del Norte enfrentan a una "escasez generalizada de alimentos" que se ha agravado por las sanciones internacionales impuestas al régimen por sus programas de misiles nucleares, y el cierre de la frontera con China debido al coronavirus, que es el país que le vende gran parte de los alimentos que consumen en ese país.

La carne de perro se ha considerado durante mucho tiempo un manjar en la península de Corea. En Corea del Sur pocas personas consumen carne de perro en la actualidad, pero en el Norte sigue siendo un alimento básico y hay restaurantes especializados en este tipo de carne.

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