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Los salones de eventos, en peligro: "Cerraron muchísimos y la mayoría ni accede al ATP"

24 de agosto de 2020

Los comerciantes del rubro formaron una cámara del sector en el área metropolitana de Buenos Aires con la que aspiran a una ley nacional que los proteja.

Las cosas no están para hacer fiestas con decenas de invitados, animadores, pelotero para los chicos y bandejeo para los adultos. Eso quedará para más adelante, cuando afloje la pandemia de coronavirus en Argentina, y hasta que eso ocurra los comerciantes del rubro que mantienen su actividad paralizada desde el 20 de marzo pidieron ayuda para hacer frente a sus deudas cada vez mayores.

"Es un rubro de cercanía, está invisibilizado porque no es esencial, pero cuando no tenés un peso desde marzo empieza a ser esencial para uno", explicó al canal C5N Alfredo, el dueño del salón de eventos "Honorio", ubicado en Caballito, en el centro de la Ciudad de Buenos Aires.

El último evento realizado en "Honorio" fue el 15 de marzo, cinco días antes de que se decretara el aislamiento social preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus en Argentina. "Tuvimos que cancelar todo por la pandemia, lo entendemos, pero el salón está prácticamente en quiebra", expresó Alfredo.

A sabiendas de que la actividad en los salones de eventos "es un riesgo epidemiológico enorme" por la cercanía entre personas que significa una reunión social, Alfredo aseguró que ni él ni otros comerciantes del rubro piensan en la posibilidad de pedir que se habiliten su actividad, pero juntos pedirán "algún tipo de respuesta para subsistir" de parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, del de la provincia homónima o desde la Casa Rosada.

De hecho, los comerciantes del rubro que tienen sus salones en la Ciudad y el Conurbano están a punto de obtener la personería jurídica para conformar la primera Cámara de Salones de fiesta de AMBA con la que buscarán ejercer presión para lograr una ley de emergencia económica a nivel nacional que les dé "algún tipo de subsidio o eximición de impuestos" y tasas, desde el ABL porteño hasta Ingresos Brutos.

"La gente que trabaja en una fiesta son un mago que hace un show de 40 minutos, las camareras para una fiesta que dura 2 horas... no es personal fijo del salón, pero sí es gente que trabaja hace muchísimo tiempo con nosotros con lo cual queremos conservarlos", explicó Alfredo. Lo mismo corre para profesionales de la fotografía, maquillaje, y afines.

Además de tener la presión de los impuestos, los servicios y los alquileres sin pagar, Alfredo explicó que cerraron muchísimos" salones de fiestas en el AMBA no por quiebra sino porque los dueños de los edificios donde funcionan "no accedieron a no cobrar" debido a la pandemia de coronavirus en Argentina, y "el que no tiene la necesidad de tener el local ocupado, pide la llave".

A fin de mes vence el decreto que prohíbe los desalojos de inquilinos y los incrementos en los alquileres, y en el sector de los salones de eventos están atentos a una posible renovación de la decisión del Poder Ejecutivo. Mientras tanto, Alfredo y otros comerciantes como él enfrentan alquileres desde $35.000 hasta $80.000, o más en el caso de los salones más amplios.

"Por una cuestión de ingresos casi ningún salón estuvo incluido en IFE y por tener personal eventual tampoco accedimos al ATP", señaló el hombre. Lo que es más, para él "afortunadamente" tampoco fueron seleccionados para un crédito a tasa 0 porque "en un mes y medio" deben empezar a pagarse a pesar de que los salones están cerrados aún.

"No quiero empezar en abril del año que viene con deudas, empezamos muy abajo", expresó.