-

-

Corrientes: condenan a una madre por prostituir a sus hijas

26 de agosto de 2020

La mujer había entregado a las tres chicas a por lo menos dos prostíbulos de la localidad de Ituzaingó, en Corrientes, con fines de explotación sexual.

Una mujer de nacionalidad paraguaya fue condenada este miércoles a seis años de prisión en un juicio abreviado ante la justicia de Corrientes por trata de personas con fines de explotación sexual, agravada por tratarse de sus tres hijas, todas menores de edad.

Hermelinda Villalba Bogado, de 48 años, quedó detenida en 2018 cuando intentó ingresar a la Argentina desde Paraguay por el puente internacional Posadas. Casi una década antes había logrado eludir a la justicia pero esta semana fue condenada por el Tribunal Oral Federal de Corrientes.

Con su arresto en 2018 avanzó la causa que se le seguía desde 2010 por haber entregado a sus tres hijas menores de edad a las personas que regenteaban los prostíbulos "Casa Blanca" y "Señor Mongo", también conocido como "El Misionero", todos ubicados en la localidad correntina de Ituzaingó.

La investigación comenzó en 2009 cuando personal de Gendarmería empezó a indagar sobre la presunta trata de mujeres vulnerables en un cabaret llamado "Casa Blanca". En 2010 un cliente del lugar identificó no sólo al local sino también a una adolescente de 17 años de nacionalidad paraguaya que le reveló que era explotada sexualmente por su madre, que atendía el bar del lugar.

"Casa Blanca" y el otro prostíbulo, "Señor Mongo", fueron allanados en febrero de 2010 y en el segundo fueron rescatadas dos niñas de 14 y 12 años, también de nacionalidad paraguaya, que eran las hijas menores de Villalba.

Los investigadores determinaron que Villalba había "ofrecido, captado y transportado a sus tres hijas menores de edad con fines de explotación sexual", y las había entregado a los regenteadores de los prostíbulos, Isabel Borges De Lima y Juan Carlos Mondo, que ya fueron condenados en mayo de 2013 a 10 y 12 años de prisión.

Los fiscales recordaron que Villalba había prestado declaración indagatoria en las causas de De Lima y Mondo, y que había dicho que trabajó para ellos "pero de limpiadora, lavaba y cocinaba a las chicas" en los prostíbulos, "pero nunca me prostituí gracias a Dios", afirmó.

Villalba fue sentenciada a seis años de prisión en un juicio abreviado con la firma del juez subrogante Juan Manuel Iglesias, a instancias de un acuerdo entre la defensa y el fiscal federal Carlos Schaefer.

La mujer fue declarada culpable del delito de trata de personas agravado, por ser una de las víctimas menor de 13 años, en calidad de coautora como parte de una organización en la que las víctimas fueron más de tres.