-

-

Playas repletas de gente en plena pandemia: así se celebró en Brasil el Día de la Independencia

07 de septiembre de 2020

Miles de personas desafiaron las prohibiciones de permanecer en la arena y se amontonaron en las playas. El país tuvo 800 nuevas muertes por coronavirus en los últimos 7 días.

Brasil vivió un fin de semana caótico en medio de la celebración del Día de la Independencia. Miles de personas llenaron las playas y bares de las principales ciudades del país, pese al refuerzo policial instalado a fin de impedir que se repitieran las imágenes de aglomeraciones vistas en los últimos días.

fin de semana largo brasil

Las playas más emblemáticas de Río de Janeiro, como Copacabana e Ipanema, así como las del litoral paulista, recibieron turistas de todo el país y su arena se convirtió en un mar de sombrillas. En Jericoacoara, un paradisíaco y exclusivo pueblo del nordeste de Brasil, la ocupación hotelera fue del cien por ciento.

Los especialistas temen que la relajación de las medidas de distanciamiento social se intensifique todavía más con la llegada del buen tiempo, lo que podría provocar un nuevo rebote de casos y muertes cuando el país todavía no ha dejado atrás la primera ola.

fin de semana playas brasil.jpg

"En Río de Janeiro y Sao Paulo hemos visto una caída muy grande del aislamiento social, las playas están llenas y eso va a tener un reflejo en los datos de los próximos 14 días", advirtió Mirian Dal Ben, infectóloga y epidemióloga del hospital Sirio Libanés, en diálogo con la agencia de noticias Efe.

Brasil comenzó una desescalada gradual a comienzos de junio, después de cerca de dos meses y medio de cuarentena blanda y con la pandemia todavía al alza, pero la reapertura gradual de la economía se ha acelerado en las últimas semanas en medio de la estabilización de la crisis.

rio de janeiro

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue desde el comienzo uno de los principales defensores del fin del distanciamiento social, una postura que le llevó al enfrentamiento con algunos gobernadores y antiguos aliados, como Joao Doria, gobernante de Sao Paulo.

El líder de la ultraderecha brasileña desdeñó en incontables ocasiones la gravedad del nuevo coronavirus, del que llegó a estar infectado, y alentado a la población a salir a las calles y mantener a flote la economía, aún en las fases más críticas de la pandemia.

"Esperemos que el país vuelva a la normalidad, no digo rápido, porque no puede ser rápido, pero que tampoco tarde", recalcó la víspera.

Temas