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El emotivo gesto de un médico con una familia para despedir a su madre con coronavirus

18 de septiembre de 2020

Un residente de un hospital de Gonnet hizo posible que cinco hermanos se despidieran de su madre horas antes de que la mujer falleciera por coronavirus.

El gesto de un residente del Hospital San Roque de Gonnet con una paciente terminal de coronavirus y la promesa a su familia emocionó a todos. Valetín Vidal, quien trabaja en el área Covid-19 y tuvo que extender su residencia por la pandemia, hizo posible que cinco hermanos se despidieran de su madre mediante una videollamada pocas horas antes de que la mujer falleciera.

"Ella, Norma paciente con Covid-19, 78 años, no vidente. Él, Valentín residente de primer año (bueno, en verdad su primer año terminaba en junio pero la pandemia lo ha extendido). Valentín hoy tenía permiso para irse porque estuvo de guardia la noche previa, pidió quedarse y ver a Norma porque le había prometido al hijo de ella una videollamada para que él pudiera verla y ella disfrutara su voz”, escribió en Facebook Leticia Moreda, compañera de Vidal en el servicio de Clínica Médica del hospital.

“Una historia más de ésta pandemia, una historia más que merece ser contada, una historia más que demuestra que hacer medicina es mucho más que prescribir un antibiótico o colocar oxígeno. Gracias Valentin Vidal, es un gusto compartir mis días de trabajo con vos", expresó.

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Martín Morel, uno de los hijos de la mujer fallecida, se refirió al gesto del médico y destacó su accionar: “Estamos muy agradecidos con el Dr. Vidal, a quien conocimos en el hospital y nunca más volvimos a ver. Mi mamá se murió, pero la actitud de este hombre vale la pena resaltar en medio de tantas cosas que están sucediendo”.

Norma había sufrido un broncoespasmo y la habían trasladado a una clínica de PAMI. Sin embargo, su familia segura que allí “la cuidaron muy mal y le dieron el alta una semana después” y analiza iniciar acciones legales. Fue entonces cuando sus hijos la llevaron a internar al San Roque. Allí, Vidal era el médico encargado de atender a Norma en terapia intensiva. Al tratarse de un paciente terminal, el residente se ofreció a ser el vínculo entre la mujer y su familia para que pudieran despedirse.

Este muchacho fue una persona recontra humana. Sabiendo que mamá se estaba muriendo aceptó quedarse después de hora, y eso que venía de hacer una guardia toda la noche, para que los hijos pudiésemos tener una charla con ella, que estaba muy mal, porque además de coronavirus tenía Párkinson avanzado”, expresó el hijo de Norma.

Le hablamos y nos despedimos. Fue muy triste pero reconfortante a la vez porque pudimos hacerlo, cuando no todos tienen esa posibilidad”, destacó.

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