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La tasa de desempleo subió al 13,1% en el segundo trimestre y es la más alta desde 2005

Por: Rosalía Costantino
23 de septiembre de 2020

Son unos 2,3 millones de argentinos que buscan trabajo y no lo consiguen. El 83% de ellos, tenía un empleo en negro o era cuentapropista. Por la pandemia y 3 años consecutivos de recesión, el país registra un nivel de desocupación similar al de hace 16 años.

Tras la caída histórica del PBI en el segundo semestre del año por el parate económico a causa de la pandemia de coronavirus sumado a los tres años consecutivos de recesión en la que se encuentra sumida la Argentina, este miércoles el Indec se sumó otro indicador preocupante: la tasa de desocupación subió 2,7 puntos porcentuales al pasar de 10,4% a 13,1% en el 2° trimestre de 2020 en relación al período previo.

Así, entre abril y junio se sumaron unos 180 mil desocupados nuevos para contabilizar en total, a la fecha, 2,3 millones los argentinos que hoy están sin trabajo y buscan empleo. La cifra es la más alta desde 2004. Aquel año, en el segundo trimestre, la desocupación afectaba al 14,8% de la población activa. El récord histórico de desocupación se registró en el segundo trimestre de 2002, con 24,1% de desocupación como consecuencia del peor estallido social y económico que vivió el país hasta el momento.

Otro dato que genera alarma es que en el segundo trimestre la tasa de actividad (cantidad de personas que tienen trabajo o buscan empleo sobre el total de la población) se ubicó en 38,4% cuando en los tres primeros meses del año había sido del 47,1%; a la vez que la tasa de empleo (cantidad de personas que tienen trabajo sobre el total de la población) también presentó una caída de 8,8 p.p. entre ambos trimestres: 42,2% al 33,4% actual.

"Estos resultados reflejan en gran medida el impacto que tuvo sobre la dinámica del mercado laboral la pandemia por la Covid-19 y las restricciones en determinadas actividades y a la circulación dispuestas por el decreto nº 297/2020, que estableció el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO)", analizó el organismo de estadística.

desocupación 2002-2020

De igual forma se expresó el Centro de Capacitación y Estudios sobre Trabajo t Desarrollos (CETyD). "La principal expresión de la crisis laboral fue la muy significativa caída de la tasa de actividad. El indicador pasó del 47,7% al 38,4% entre los segundos trimestres de 2019 y 2020, lo cual da cuenta que 3 millones y medio de personas se retiraron del mercado laboral (es decir, dejaron de tener trabajo o de buscarlo activamente)".

Y subraya: "Ese fenómeno debe entenderse en el marco del aislamiento social dispuesto por el Gobierno nacional: considerando las restricciones a la circulación, la mayor parte de quienes perdieron su fuente de trabajo no buscaron activamente otro sino que, por el contrario, ante la imposibilidad fáctica de hacerlo, se retiraron del mercado laboral".

A la hora de evaluar la composición de los desocupados, el Indec reveló que los principales afectados por la destrucción de empleo fueron quienes estaban insertos en las modalidades ocupacionales más precarias e inestables. El 83% de las personas que perdieron sus puestos de trabajo eran asalariados informales o trabajadores por cuenta propia.

El número de trabajadores no registrados se redujo un 44% (1,3 millones menos), y el de cuentapropistas cayó 28% (742 mil menos). "Esta realidad contrastó fuertemente con la suerte que corrieron los trabajadores formales en relación de dependencia. La reducción de la cantidad de personas que estaban insertas en esa modalidad ocupacional fue del 4% (260 mil menos) en la comparación interanual", señalaron desde el CETyD.

En tanto, visto por la rama de actividad de la última ocupación que tuvieron los desocupados, el informe del Indec precisa que la mayoría estaba trabajando en la construcción con el 20,4%, seguido por el servicio doméstico con el 15%, la industria manufacturera 13,1% y el comercio 12,5%. El resto de las ramas acumula el 38%.

Sobre el tiempo de búsqueda de empleo, se observa que el 12,9% llevaba menos de 1 mes buscando trabajo; de 1 a 3 meses el 38,7% -cuando el trimestre anterior era 25%-; de 3 a 6 meses 18,3%; de 6 a 12 meses 8,9%; y más de 1 año 21,1%, cuando en el primer trimestre de 2020 el 37,3% hacía más de un año que buscaba trabajo.

https://twitter.com/INDECArgentina/status/1308843699158347776

Consultado por minutouno.com, Matías Maito, director del CETyD, evaluó que "la prohibición de los despidos, el programa ATP y el mecanismo ágil de validación de suspensiones con pago del 75% del salario permitieron que el empleo en relación de dependencia no fuera impactado del mismo modo que las inserciones ocupacionales más precarias e inestables (para las cuales se implementó el IFE, tendiente a compensar la caída de sus ingresos)".

Pero -puso especial énfasis Maito- "la alta proliferación de esas modalidades de menor calidad determinó que las políticas tuvieran un alcance acotado (al sector formal) y que el impacto de la crisis terminara siendo profundo".