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¡Ni ciegos, ni sordos, menos mudos!

12 de noviembre de 2020

Carta de la Unión Tranviarios Automotor

Estamos siendo testigos de hechos que dejan de lado el derecho a trabajar, que se invisibilizan los cumplimientos de las normas, y en base a información falsa y tendenciosa, se empuja a la justicia a la toma de medidas tales como clausuras que perturban el servicio público (hablamos de la línea 145), persiguiendo un solo interés, dotar a un grupo empresario de una línea más en su haber. - Y con esa base, se denuncian supuestos incumplimientos en esta empresa, con algo tan sensible con el protocolo de Covid.

Lo sorprendente es que ese determinado grupo, al que con estas maniobras se desea beneficiar, no los dota ni de baños dignos, ni los dota de termómetros para medir la temperatura, ni los dota de alcohol en gel, ni los dota de barbijos, si los dota de algo, debemos reconocerlo, “de riesgos”.

Una rueda de colectivo no es mingitorio, un tacho de klaukol no es bacha, y aunque es poético, el cielo soleado o estrellado según sea el día o la noche, no es un techo. Es ver una falsa paja en el ojo ajeno, pero la viga en el propio silencio.

No somos ni ciegos ni sordos, menos mudos, todo incumplimiento está denunciado, venga de donde venga, no hacemos vista gorda con nadie, lo justo es justo y por la vía pertinente y en el marco de la legalidad, de la que nunca nos hemos apartado.

A ninguna empresa o grupo empresario se lo dota de indemnidad, los trabajadores deben ser cuidados por todas, pero no debemos caer en el error que paguen justos por pecadores, por mezquindades empresarias, con acompañamiento que se dice gremial, para el “afuera”, pero intragrupo, mingitorio de caucho.

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