¿Cómo se pronuncian los nombres de la variedades de vino?

24 de noviembre de 2020

Para no ahogarte en un vaso de vino, te contamos los secretos con los que vas a evitar cualquier metida de pata.

El mundo del vino es rico en palabras de otras lenguas. Ahora abundan los términos con origen inglés, pero no siempre fue así. En algún momento el mundo de esta bebida estaba empapado de francés y todavía muchos conceptos remiten a ese idioma. Entonces, ¿cómo se pronuncian Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Chardonnay, entre otros?

A continuación listamos algunas curiosidades y debates sobre los nombres de las uvas:

El trabalenguas del Cabernet Sauvignon

Si se presta la debida atención, una de las palabras más difíciles de pronunciar en el cotidiano del mundo del vino es esta variedad mundialmente famosa. Como es de origen francés, la fonética es apenas engañosa para el argentino de la tierra adentro. Técnicamente se lee así: “Caberné Saoviñón”. Pero en el ambiente es posible escucharlo como “Cabernet Suavignon”, como si entre la palabra suave y el apellido del varietal hubiera algún vaso comunicante.

Estadísticamente es la que más abunda. Pero también están los casos de “Cabrené” y “Sumbiñón”. ¿Correctos? Ninguno. Útiles todos, eso sí, a la hora de pedir una copa.

Al fin y al cabo, en algún punto del pasado el nombre de esta variedad era otro. Se cree, de hecho, que Sauvignon proviene de “sauvage”, salvaje. Nada más lejos hoy. Aunque sí muy cerca del Sauvignon Blanc que, como cualquiera puede imaginar, acarrea el mismo problema con el agravante de que, a veces, es “Suavignon Blanco” a secas. Nada grave.

Es Pinot, negro

A veces cuando se habla con gente local entendida en el vino, el Pinot Noir genera controversias fonéticas que marean un poco, aun antes de tomarlo. La forma francesa de pronunciación es “pinó nuar”. Pero en la práctica, la “t” se resiste a evaporarse e incluso en los registros del Instituto Nacional de Vitivinicultura figura como Pinot Negro.

Lo que no resuelve el problema de la “t”, pero al menos franquea el dilema del color, porque están además el Blanc y Gris o Grigio. Ah, este último se pronuncia igual que el Topo Gigio, pero con una “r” atragantada, como haciendo gárgaras. ¿Dífícil? Muy cierto.

Torrontés, torontel y torontés

Que no cunda el pánico. La “r” del Torrontés es inamovible. Por las dudas, lo importante es no confundir con Torontel (que es una uva peruana utilizada para el Pisco) y torontés, el natural de la ciudad canadiense de Toronto.

Chardonnay, la prueba de fuego

En vez de cómo se pronuncian las variedades de uvas, acá la pregunta correcta es: ¿por qué, si claramente se lee “Chardonai”, se pronuncia tan francesamente como “Shardoné”?. Misterio francófono. Pero la verdad es que en los callejones de las fincas, los laboratorios de bodegas y hasta en las presentaciones de los sommelier, es muy posible escuchar la forma fonética que empieza con la “sh”.

¿El o la Bonarda?

Ahora que el lenguaje inclusivo está de moda en ciertos sectores, el dilema del genéro para Bonarda podría tener otro color. En una solución salomónica debería llamarse simplemente le o lo Bonarde. Y que la Real Academia del Vino, copas mediantes, la apruebe, comunique y archive. Pero es la, en femenino, ya que se trata de una variedad de uva.

Shiraz o Syrah

Entre las variedades de uva es común tener uno o dos sinónimos. Mientras que Syrah y Shiraz son diferencias de pronunciación entre el francés y el persa sobre el nombre de una antigua ciudad homónima de Irán, otras uvas tienen dilemas de identidad más raros. Por ejemplo, la muy mediterránea Monastrell se llama así en España, Mouvedre en Francia (al parecer por el valenciano pueblo de Muviedro, que en la lengua local se escribe como Morvedre y que hoy figura en los mapas de la región como el inexplicable Sagunto), mientras que los catalanes, muy a la que se les cantó la llaman simplemente Mataró.

Malbec: un dilema no menor

¿Malbec? ¿Cuál es la duda? Al parecer no presenta problemas de pronunciación, aunque hasta los años ´90 se escribía Malbeck. Podríamos haber optado por el otro nombre de la variedad, el medieval Auxerrois (“aucserruá”), pero si la “k” era ya un asunto, ni imaginemos lo que plantea esa equis, doble erre y la terminación “ois”. Sin embargo, en Chile y Francia también se la conoce como Côt. Un poco más simple.