21 de diciembre de 2020

El delantero de Colón tuvo una recaída y su familia tomó la decisión de ingresarlo a un centro ubicado en Quilmes para que reciba la ayuda necesaria.

Lamentablemente, la historia de Brian Fernández y su adicción a las drogas suma un nuevo capítulo. El jugador sufrió una nueva recaída y su familia tomó la decisión de internarlo en una clínica para que reciben la ayuda y contención necesaria.

Ya son de público conocimiento los problemas que tiene el futbolista con la adicción a las drogas, que lo llevó a estar suspendido por varios meses cuando era jugador de Racing por un doping positivo, así como también lo hizo interrumpir probablemente el mejor momento de su carrera cuando había llegado al Portland de la MLS tras destacarse en Unión La Calera, de Chile, y Necaxa, de México.

Luego, Brian Fernández regresó a Argentina para firmar contrato con Colón y los problemas se hicieron cada vez más grandes. Si bien pasó la pandemia entrenándose en el predio del "Sabalero" y sumó minutos en la Copa Diego Maradona, con un partido como titular, tres entrando desde el banco y hasta un gol a Independiente.

Sin embargo, los últimos días fueron un poco complicados: primero fue alejado del plantel por Eduardo Domínguez, tras un problema con uno de sus colaboradores, y no fue a entrenarse con el preparador físico que le habían asignado para trabajar a contraturno.

Es por eso que el club tomó la decisión de que no juegue más en lo que resta del campeonato, y eso llevó a que el jugador tenga una nueva recaída en su adicción, por lo que obligó a la familia a tomar la decisión de internarlo en una clínica de rehabilitación en la provincia de Buenos Aires.

Por otro lado, Colón decidió acompañar al jugador y no rescindirá su contrato, aunque será complicado pensar en volver a verlo con la camiseta rojinegra. La idea sería que para el año que viene, una vez superada esta recaída, pueda salir a préstamo a otro equipo.