17 de enero de 2021

El conjunto "Culé" cayó por 3-2 en la definición de la competencia. El astro argentino vio la tarjeta roja por agredir a un rival.

En la primera mitad de juego, el Athletic Bilbao se mostró muy sólido y logró incomodar al Barcelona, que intentó conectar algunos pases para poder romper con la defensa de su rival, pero no pudo concretarlo. Los primeros 45 minutos transcurrieron sin demasiadas emociones.

Pero sobre el cierre de la primera parte, finalmente, llegaron los goles. El reloj marcaba los 40 minutos, cuando Antoine Griezmann aprovechó un rebote tras una combinación entre Messi y Jordi Alba para rematar un penal en movimiento. Pero el cuadro vasco igualó las acciones rápidamente. Tras el saque del medio, De Marcos puso el 1-1 aprovechando un pase espectacular de Iñaki Williams a la espalda de la defensa "Culé" y dejó el marcador empatado antes del descanso.

Ya en el complemento, el Bilbao tuvo la posibilidad de marcar y dar vuelta el resultado, pero el VAR determinó que había posición adelantada y fue anulado. Esto provocó que el Barcelona se despierte y comience a dominar cada vez más el encuentro.

A los 76 minutos, una buena jugada entre Dembélé y Jordi Alba por el sector izquierdo, terminó con un pase del lateral para Griezmann, quien definió en soledad para marcar el 2-1. Todo se desmoronó cuando faltaba apenas un minuto para finalizar el partido. Villalibre aprovechó un gran envío de Muniain y remató ante la salida de Ter Stegen para establecer el 2-2 y así forzar de momento la prórroga.

Ya en el tiempo suplementario, el equipo de Ronald Koeman intentó marcar y poder cerrar el partido, pero se encontró con un rival muy duro y dispuesto a luchar hasta el final. En el comienzo del alargue, Munian recibió a espaldas de los mediocampistas del Barça y puso un buen pase para Iñaki Williams, quien ejecutó un espectacular tiro desde la puerta del área que entró cerca del ángulo y anuló a Ter Stegen, que nada pudo hacer.

Pero lo peor todavía no había llegado, antes de terminar el partido, el árbitro Gil Manzano recibió un aviso del VAR de una posible agresión del crack rosarino sobre Villalibre, por lo que acudió a ver la jugada en el monitor y regresó directamente al césped para mostrarle la tarjeta roja. "La Pulga" sufrió la primera expulsión como jugador del Barça y el argentino perdió su primera final con el elenco azulgrana desde diciembre de 2006.