25 de enero de 2021

La Justicia dispuso el arresto por el ataque en Ituzaingó a un joven que hace delivery mientras intenta determinar si la víctima y los atacantes ya se conocían

La Policía detuvo este lunes a dos sospechosos por el ataque a un repartidor de 22 años, quien recibió un disparo en la cabeza y quedó gravemente herido mientras entregaba un pedido en Ituzaingó el 18 de enero pasado.

El primer detenido, fue identificado como Maximiliano Alifraco. La Policía de la Provincia lo capturó en la estación de trenes de Ituzaingó por pedido del fiscal de la causa, Patricio Ventricelli. El segundo sospechoso es Axel Javier Melo y se entregó durante la tarde ante el personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Morón en las calles de Berazategui.

Ambos se encuentran acusados de "tentativa de homicidio en criminis causa, robo agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego de uso civil", en perjuicio del repartidor Facundo Hambra.

Según voceros judiciales, Alifraco fue indagado este lunes por la tarde por el fiscal Ventricelli, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 2 de Ituzaingó, cuando negó los cargos en su contra. Por su parte, Melo, respecto de quien el fiscal sospecha que fue el autor del disparo, será indagado este martes.

Mientras tanto, la víctima permanecía este lunes por la tarde internada en grave estado pero estable.

Según los investigadores, Hambra fue atacado el 18 de enero segundos después de haberse bajado de su moto para entregar un pedido en una casa ubicada en calle Madeyro, entre Alvear y Laprida, de Ituzaingó.

El joven, que trabaja para la aplicación Pedidos Ya, fue sorprendido por dos hombres que le tiraron sin mediar palabra y se escaparon en moto con su celular.

Vecinos del lugar auxiliaron a Hambra y lo trasladaron al Hospital Güemes de Haedo, donde fue operado y sigue alojado.

Si bien los delincuentes que lo balearon le robaron el celular, los investigadores todavía buscan determinar si la víctima conocía a sus atacantes, con quienes se cree que habían intercambiado una serie de amenazas luego de que le robaran la moto.

Es que hace dos semanas, Hambra fue víctima del robo de su rodado, una Honda CG Titán con la cual trabajaba como repartidor, por parte de dos delincuentes que se dieron a la fuga.

Como la moto tenía localizador satelital, el joven junto a otros compañeros realizaron un "escrache" en una vivienda de Castelar Sur, donde indicaba que se hallaba el vehículo.

Si bien no descartan la hipótesis del intento de robo, los investigadores creen que el móvil del hecho fue una venganza por ese "escrache" realizado por Hambra y sus amigos.

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