Crimen, denuncia y escándalo ponen en jaque a la Aduana

Por: Jorge D. Boimvaser
04 de marzo de 2008

*El asesinato del administrador de Aduana de Bernardo de Irigoyen (Misiones), Gabino Sanchez, podría tener relación directa con una investigación que lleva a cabo la Justicia.
*Se trata de las irregularidades del sistema informático María, que implantó el ex ministro de Economía Domingo Cavallo y que tendría zonas oscuras.

El asesinato del administrador de Aduana de Bernardo de Irigoyen (Misiones), Gabino Sanchez,  perpetrado el viernes pasado por una banda de sicarios, podría tener relación directa con una investigación llevada a la Justicia que podría revelar fehacientemente que el sistema informático implantado en la Aduana por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo,  es en realidad un complejo “playstation” computarizado de estafas al Estado que vendría favoreciendo desde hace más de quince años a un conjunto de operadores informáticos vinculados al negocio de la importación y exportación.



El 27 de febrero pasado, es decir, dos días antes del crimen del aduanero de Misiones,  fue presentada ante la Fiscalía Número 6 del Fuero Penal Económico, una denuncia caratulada “Agroservicios Pampeanos S.A.  s/ Contrabando”, en la cual el Director General de Aduanas Ricardo Echegaray solicitó la intervención judicial del Sistema Informático María frente al descontrol en que se convirtió el Comercio Exterior en la Argentina.



La Dirección General de Aduanas había detectado irregularidades en la zona de Misiones que no “saltaban” en el Sistema María y se le ordenó al jefe de la zona Gabino Sanchez realizar una serie de procedimientos mientras se radicaba la denuncia en los Tribunales. La respuesta de los afectados por la medida de la Aduana no tardó en llegar: Balearon al funcionario público en la puerta de su casa, por lo cual hay en este momento cinco sospechosos detenidos.



Para que el lector tenga una idea aproximada de qué es el Sistema Informático María (SIM), hay que retrotraerse un poco en el tiempo. El SIM fue implementado con bombos y platillos y una fanfárrea seguidora del otrora superpoderoso ministro Domingo Cavallo saludó la puesta en marcha de un sistema informático que arrancó con una de las paradojas mas absurdas que se puedan imaginar: La compleja red informática instalada en la Aduana para luchar contra el contrabando... había ingresado a la Argentina de contrabando por una empresa sin antecedentes internacionales serios como para otorgarle el control de un tráfico multimillonario de mercaderías y reembolsos.



La justicia Penal Económica advirtió esta tragicómica irregularidad y la citada empresa fue procesada, pero apareció entonces la mano salvadora del entonces Juez Carlos Liporace que le decretó la falta de mérito. Vale recordar que Liporace fue apartado de la justicia al no poder justificar su ostentoso nivel de vida y los bienes millonarios que había acumulado con el salario de un simple magistrado.



Hace años, el diputado nacional Mario Fadel denunció que el Sistema María no estaba monitoreado por la propia Aduana –como debería suceder- sino que la llave para su funcionamiento estaba en manos de una empresa privada con oscuros vínculos en el mercado internacional.


Y si vale un ejemplo de la relación entre el crimen del aduanero de Misiones y la denuncia para que se intervenga judicialmente este playstation mafioso instalado en una de las principales dependencias del Estado, vale remontarse a una década atrás. El 26 de mayo de 1997 la Aduana de Córdoba lanzó un dramático pedido de auxilio a la Aduana Central en Buenos Aires para que detenga una extraña maniobra informática: El Sistema María había dado la orden de liberar garantías(depósito en efectivo) por 24 millones de dólares, sin que existiera constancia alguna que respaldara tal medida.

Hay algo claro: La computación no es perjudicial en sí misma, salvo cuando quienes operan los complejos sistemas de redes caen en manos del crimen organizado.


Jean Claude Darsonville era un personaje desconocido en el mundo de la Aduana local hasta que llegó de la mano de Domingo Caballo a instalar el SIM, ingresado al país “por izquierda”. Cuando este empresario ignoto declaró ante el Parlamento que investigaba la Aduana Paralela, reconoció que el sistema que él había instalado tenía grietas por las cuales se evaporaban anualmente millones de dólares incontrolables en el negocio del comercio exterior.


Esto ocurrió hace más de una década. Los Directores que pasaron desde entonces por el ente, entre ellos un férreo opositor al Sistema Maria como fue Mario Das Neves, se mostraron impotentes por cortar ese enjambre de negociados y corrupción que opera en las redes informáticas del servicio de comercio exterior.

Cuando días pasados el jefe aduanero nacional tomó medidas de contralor,denunció ante la justicia el escandaloso sistema que gobierna la informática del control del ingreso y egreso de mercadería al país, y desarticuló en la frontera seca de Misiones un intrincado sistema de estafas al Estado, la respuesta criminal no se hizo esperar. El asesinato de Gabino Sánchez es una señal ineludible de que los privilegiados por este sistema delictivo no se quedarán de brazos cruzados y darán batalla en el campo que sea.



Hay que ver si la Justicia llega esta vez a investigar los alcances mafiosos de este sistema denunciado por el actual director de Aduanas y puede desarticular lo que al Estado le perjudica anualmente en miles de millones de dólares. Y, si también puede identificar y procesar a lo que comúnmente se conoce como “la madre del borrego”. O sea, los responsables de dar luz a María.