Putinismos: las increíbles frases de Vladimir Putin, el hombre fuerte de Rusia

10 de mayo de 2008

El ex presidente ruso, y actual primer ministro, Vladímir Putin dejó para la historia una retahíla de frases ocurrentes más propias de un cuartel que del Kremlin y que son conocidas popularmente como "putinismos".

"Se hundió", respondió un sonriente Putin en septiembre de 2000 a una pregunta de Larry King (CNN) sobre el naufragio del submarino nuclear Kursk, hundido un mes antes en el mar de Bárents con 118 marineros a bordo.

La frase causó indignación tanto en Rusia como en el extranjero, pero Putin, que dice leer con asiduidad la Biblia, aún tenía reservadas en la cartera frases similares para el auditorio que se han convertido en aforismos entre los rusos.

"Si quiere convertirse en fundamentalista islámico y someterse a una circuncisión, le invito a Moscú. Le aseguro que se lo harán de tal forma que no le volverá a crecer nada más", señaló Putin durante una conferencia de prensa en Bruselas en 2002.

Putin replicó así a la pregunta de un periodista francés que le había preguntado sobre la política de tierra quemada del Kremlin en Chechenia al término de una cumbre entre Rusia y la Unión Europea.

En agosto de 1999, nada más asumir el cargo de primer ministro, Putin adelantaba el comienzo, que se produciría dos meses después, de la segunda guerra chechena.

"Perseguiremos a los terroristas por todas partes, si es en un aeropuerto, pues en un aeropuerto. Y si los encontramos en el baño, pues en el mismo retrete los dejamos tiesos", dijo.

Esta frase disparó las comparaciones con su homólogo norteamericano, George W. Bush, cuyas frases y deslices son popularmente conocidos como "bushismos".

En relación a las críticas sobre su decisión de ordenar una segunda guerra en Chechenia, señaló en otra ocasión: "Es nuestro propio país. ¿Cómo podemos quedarnos con los brazos cruzados? ¿Abrir la boca y cazar moscas?".

A Putin tampoco le gustó la insistencia de las autoridades británicas para que Rusia modificara su Constitución para permitir la extradición de Andréi Lugovói, principal sospechoso del asesinato del ex espía Alexandr Litivinenko en Londres.

"Que se cambien ellos los sesos y no nuestra Constitución", aseveró.

Las pretensiones territoriales de Letonia también recibieron su debida réplica: "No recibirán el distrito Pitálovski, sino las orejas de un asno muerto".

Sobre las crecientes presiones del Estado sobre la prensa en Rusia, Putin recurrió a una frase de tinte machista de una película italiana: "Un auténtico hombre debe intentarlo siempre, y una auténtica mujer debe resistirse siempre".

"Me preguntan que cuándo tuve relaciones sexuales por primera vez. No lo recuerdo. Pero recuerdo perfectamente cuándo lo hice por última vez. Puedo precisar hasta el minuto", señaló durante una conferencia virtual en 2006.

Putin tampoco se contuvo cuando la candidata demócrata a la Presidencia de EEUU, Hillary Clinton, aseguró durante un mitin electoral que él "no tenía alma", ya que había sido agente del KGB.

"Un dirigente estatal debe tener, como mínimo, cabeza", replicó.

En un intento de llamar la atención sobre la pasividad de las autoridades de la península de Kamchatka a la hora de poner en marcha un programa de reconstrucción de viviendas tras un terremoto, Putin les espetó: "Sólo se meten el dedo en la nariz. Qué sacan, no lo entiendo".

A los observadores de la OSCE, que renunciaron a supervisar las elecciones presidenciales rusas debido a las restricciones, Putin les dijo: "Sería mejor que enseñen a sus mujeres a cocinar 'schi' (típica sopa rusa de col)".

En respuesta a las informaciones de la prensa occidental sobre que él era el hombre más rico de Europa con una fortuna estimada en 40.000 millones de dólares, Putin aseguró: "Se lo sacaron todo de la nariz y lo untaron en el papel".

A los llamamientos a expulsar a Rusia del G8 o impedir su ingreso en la OMC por la flagrante violación de los derechos humanos, Putin señaló: "Dejen que los perros ladren, la caravana sigue su camino".

Curiosamente, Putin mostró más contención cuando una periodista rusa le preguntó hace poco sobre sus supuestos planes de boda con la gimnasta Alina Kabáyeva.

"Creo que no es una sorpresa si os digo que está claro que me gustan todas las mujeres rusas, las mujeres rusas son las más bellas del mundo", señaló.

Recientemente, al describir sus ocho años de gestión al frente del Kremlin, Putin aseveró: "Durante estos ochos años, trabajé como un esclavo en las galeras, de la mañana a la noche".

Putin aún tendrá la oportunidad de enriquecer su glosario personal con nuevas "perlas", pues ha dejado el Kremlin para asumir el cargo de primer ministro de Rusia.