Ocho hombres habrían participado en el crimen de los tres empresarios

Al menos ocho hombres participaron del secuestro y del triple asesinato de los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en sus diferentes instancias: el secuestro, el cautiverio y la ejecución de los tres hombres. Los indicios señalan que los capturaron en Capital Federal, que los mantuvieron vivos durante cuatro días con las manos atadas con precintos plásticos y que para ejecutarlos con 15 disparos por la espalda los hicieron arrodillar.

Además, se cree que el lugar de cautiverio es cercano al descampado de General Rodríguez donde hallaron los cuerpos. Es que la Fiscalía que investigaba la desaparición de los tres jóvenes detectó el viernes pasado, un día después de que los capturaran, que el celular de uno de ellos estaba en esa zona.

Ayer se conoció el resultado de la autopsia, que reveló que los asesinos se ensañaron más con Sebastián Forza, el dueño de una droguería al que  los investigadores vinculan con una banda de mexicanos que fabricaba drogas derivadas de la efedrina en Ingeniero Maschwitz.

Según informa el diario Clarín,  su empresa habría aportado 200 mil pesos para la campaña presidencial de Cristina Kirchner. Forza recibió siete disparos: cuatro en la cabeza y tres en el tórax.

A Damián Ferrón, distribuidor de medicamentos, y a Leopoldo Bina, vinculado al mismo ramo, les dispararon cuatro tiros a cada uno; ambos recibieron tres en la cabeza y uno en el tórax. Todo fue hecho con una 9 milímetros y un arma muy extraña, calibre .40.

También trascendió que Sebastián Forza habría mantenido una comunicación telefónica con un colombiano que sobrevivió a esa matanza, Julián Jiménez Jaramillo, pero algunos lo desmintieron.

La autopsia confirmó que los tres jóvenes llevaban al menos 40 horas muertos cuando fueron hallados, el miércoles a la tarde en un zanjón paralelo a un camino provincial que une la ruta 6 con General Rodríguez. Los habrían asesinado entre la noche del lunes y la madrugada del martes.

Según los investigadores, los tres habían estado atados durante tres días con precintos plásticos, que los asesinos les sacaron antes de ejecutarlos. Los forenses no encontraron indicios de que hayan sido torturados.

Fuentes del caso agregaron que también se analizan deudas que tenía Forza por un millón y medio de pesos, más de 600 cheques sin fondo que habría librado y una causa donde se lo señalaba por venta de remedios adulterados. Pero lo más firme tiene que ver con su presunta vinculación con una banda de mexicanos, parte de la cual fue detenida en julio en un laboratorio clandestino de Maschwitz. "Vamos a investigar todas las hipótesis", dijo ayer el ministro Stornelli.

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