El conmovedor abrazo de dos abuelos en la marcha: "Basta de odio muchachos, traten de construir y no destruir"

Política

Uno de los hombres viajó casi 400 kilómetros desde Venado Tuerto para poder participar de la marcha en defensa de la democracia y para repudiar el atentado a Cristina Kirchner.

Miles y miles de personas llegaron este viernes hasta Plaza de Mayo para defender la democracia y condenar el atentado contra la vicepresidenta Cristina Kirchner. Miles y miles de historias detrás de cada una de ellas. Historias de militancia, de apoyo, de agradecimiento. Como las de dos abuelos que conmovidos por la situación se fundieron en un abrazo y reclamaron el fin de la violencia política.

En el programa Argenzuela en C5N, que conduce Jorge Rial, un hombre mayor contó que recorrió desde temprano los casi 400 kilómetros que separan la ciudad de Buenos Aires de Venado Tuerto, Santa Fe, donde vive para sumarse a la masiva marcha a Plaza de Mayo porque "quería estar presente porque tengo el deber de la memoria".

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"Estoy muy emocionado, ella (Cristina) nos ha dado tanto a nosotros que tenemos que responder con nuestra presencia y tenemos que darle nuestro amor", aseguró el hombre.

Enseguida se abrazó a otro que "peinaba canas", que se conmovió y, llorando, confesó: "Casi me matan a mi vicepresidenta". "Era imposible de creer lo que pudo pasar con esta expresidenta, con esta mujer que nos dio tanto en estos 12 años de gobierno", aseguró.

Enseguida se escuchó un aplauso espontáneo de los que rodeaban a los abuelos que insistieron: "Por fin nos sacamos estas ganas de decir esto (...) que no podíamos creer lo que estábamos viviendo", en relación al intento de magnicidio este jueves.

"Basta de odio muchachos, traten de construir y no destruir", resumieron quebrados por la emoción.

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