Mesa Judicial M: para el abogado de Cristina Kirchner, "casi que fue un golpe de Estado"

Política

Durante una entrevista con Radio 10, Carlos Beraldi explicó por qué considera que hubo una asociación ilícita.

El abogado de la vicepresidenta, Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, aseguró que la relación entre algunos jueces y fiscales con el gobierno de Mauricio Macri fue "asociación ilícita" y que "casi que fue un golpe de Estado". Las declaraciones del letrado a Radio 10 apuntaron a una serie de elementos que incluyen las visitas de funcionarios judiciales a la Quinta de Olivos, entrecruzamientos de llamadas y a la llamada "Mesa Judicial M".

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"Es preocupante y escandaloso, porque de alguna manera se está borrando uno de los limites básicos de la comunicad democrática, que es la independencia del Poder Judicial", denunció Beraldi sobre el ingreso a la Residencia Presidencial de jueces y fiscales -los camaristas Gustavo Hornos y Mariano Borinsky y el fiscal de Casación Raúl Plee- vinculados a causas sensibles para Mauricio Macri.

"No se explica hasta ahora que es lo que estos jueces y fiscales estaban haciendo en la Residencia de Olivos con esta frecuencia y habitualidad", apuntó el representante legal de Cristina Kirchner a Radio 10 y agregó que "si eso se produce en el marco de una investigación que el juez o el fiscal lleva delante, y días u horas después aparece una decisión de alguna manera es funcional al gobierno, ahí si estamos en un problema".

"Si el juez tiene algún grado de familiaridad con alguno de los interesados, el artículo 55 del Código Procesal Penal lo determina como causal de excusación, tiene la obligación de hacerlo", advirtió y acusó: "En el modus operandi de armar causas y perseguir adversarios políticos estamos ante una figura de asociación ilícita".

"Van apareciendo elementos: primero visitas; después tenemos entrecruzamientos telefónicos de algún operador judicial -el caso de Pepín Rodríguez Simón-; después en el caso de la mesa judicial, mails que dan cuenta de reuniones frecuentes; tenemos en el Lomas de Zamora una causa en la que están procesadas por espionaje 40 personas. Estamos viendo un contexto de extraordinaria gravead que no se había visto en tiempos democráticos", argumentó y acusó: "La verdad es que no hay que ser demasiado inteligente para darse cuenta que estamos en algo inédito en el sistema democrático, casi que fue un golpe de Estado".