El regreso de los chupasangre: mosquitos imbatibles y al ataque
*Con la humedad y las lluvias de la semana pasada, recrudeció la invasión que se había registrado hace un mes y que se esperaba que fuera desapareciendo lentamente.
*Los especialistas aseguran que no hay peligro de que estos insectos transmitan dengue.
La primera invasión de mosquitos de este año ocurrió hace un mes, y cuando parecía que la Capital Federal y el Gran Buenos Aires estaban librándose de ellos, las intensas lluvias los trajeron de vuelta.
Los mosquitos de la familia Culex pipiens nacen y se crían en zanjas producto de las lluvias, en piletas que aún tienen el agua del verano pasado, en los floreros de los cementerios; en todo lugar donde haya asentamiento de agua estará el Culex pipens.
El que pica en las plazas al atardecer, suele ser de la familia Ochlerotatus albifasciatus, el diablo más diablo de los mosquitos; el verdadero malo de la película, el que aparece cuando se fue la tormenta. “Es el de lluvia el que prefiere picar afuera, no entra a las casas. Prefiere estar afuera cuando oscurece”, sostine el especialista.
Por eso, los changuitos del supermercado se llenan de aparatitos eléctricos que se cargan con pastillas o frasquitos de repelente líquido y se suman los espirales y los aerosoles o cremas para el cuerpo. Todo un arsenal para luchar contra los molestos insectos.






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