Moreno: hay cuatro hermanos demorados por la desaparición de Susana Cáceres

Sociedad

Susana Cáceres fue vista por última vez hace una semana cuando salió de su casa para vender electrodomésticos para pagar una deuda.

Susana Cáceres salió de su casa en Moreno para vender electrodomésticos y no volvió más. Hace una semana está desaparecida y los familiares buscan desesperadamente.

En las últimas horas, demoraron a cuatro hermanos que habrían estado Cáceres unas horas antes de su desaparición. La Justicia ordenó rastrillajes con perros en inmediaciones de la casa de la mujer de 42 años. Uno de los hombres sería actual novio, según informó la familia de Susana, aunque el sujeto no se hizo cargo de la relación amorosa.

Los sospechosos habrían estado con Cáceres hasta último momento, entre el martes a la noche y el miércoles a la madrugada.

El supuesto novio llegó a la casa de la mujer al día siguiente con la moto de ella y dio versiones confusas: en primer lugar manifestó haberla rescatado de personas que la habían robado y luego señaló que se la quisieron vender.

Los detalles de la desaparición de Susana Cáceres

Unas horas antes, la mujer había vendido una cocina y una heladera y tenía ese dinero en su poder, presuntamente, para pagar una deuda.

“Ahí vengo, ma”, le dijo antes de salir Cáceres a su mamá, una persona mayor con problemas motrices, a quien le dejó a cargo a sus cuatro hijos, entre ellos una beba de 18 meses. Desde entonces, su familia la busca con desesperación y cuestiona la falta de colaboración por parte de la Policía para encontrarla.

Es obvio que si falta de su hogar durante tantos días algo le pasó. Pero no me dejaron que amplíe la denuncia”, apuntó una prima de la mujer desaparecida, Adriana, en diálogo con Arriba Argentinos. La sospecha entre los allegados es que Cáceres podría encontrarse retenida en contra de su propia voluntad.

Todos los vecinos nos dijeron que son gente peligrosa”, remarcó Adriana haciendo alusión a la pareja de su prima y los hermanos de este, todos conocidos en la zona por su vinculación “con la venta de drogas y otras actividades ilegales”. “Pero la policía no se mete”, subrayó.

Cuando salió de su casa, Susana vestía un short de jean color azul y zapatillas negras. Mide 1,50 metros, tiene ojos verdes, el cabello rubio y largo hasta los hombros y tres tatuajes, en ambos brazos y en una pierna.

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