Donald Trump echó a su flamante secretaria de Prensa: duró en el cargo menos de una semana

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Se trata de Katie Zacharia, quien solo dio una polémica conferencia de prensa y había sido presentada como abogada, estando imposibilitada de ejercer en EEUU.

Katie Zacharia, la flamante secretaria de prensa de la Casa Blanca, fue finalmente destituida por Donald Trump tras haber estado menos de una semana en el cargo en el que sucedía a Karoline Leavitt, quien dejaba el cargo por “razones personales”.

Hasta donde se sabe, la decisión oficial se adoptó luego de que Zacharia hubo encabezado un encuentro con periodistas muy polémico, tras el cual fue muy criticada por los medios de prensa más importantes acreditados en Washington.

De hecho, la del martes pasado fue su primera y única conferencia de prensa: duró apenas 14 minutos, en los cuales leyó un guion de forma nerviosa y solo respondió tres preguntas de medios previamente seleccionados.

Esa situación llevó a que varios asesores de la Casa Blanca y al propio Trump a concluir que "no estaba preparada para el gran escenario", por lo cual hasta se le sugirió que renunciara; pero ella se mantuvo en el cargo desde entonces, pero sin hacer apariciones públicas.

Escándalo: se decía abogada pero no podía ejercer

Katie Zacharia junto a Donald Trump.

Katie Zacharia junto a Donald Trump.

No obstante, el detonante de su abrupta cesantía derivó de un escándalo: durante su presentación formal se la anunció como abogada, pero investigaciones periodísticas revelaron que, aunque se graduó en derecho por la Universidad Pepperdine (de tendencia cristiana ultraortodoxa), había reprobado el examen de abogacía en el estado de California por lo que no contaba con licencia para ejercer en el país.

De manera que, según trascendió, en la mañana de este viernes Trump se comunicó con Zacharia para pedirle que tomara una decisión en cuanto a su renuncia, pero la funcionaria se habría mantenido en su aislamiento. “Voy a dejar que ella tome esa decisión”, declaraba el mandatario tras esa llamada.

Horas más tarde, la Casa Blanca anunció el relevo de la funcionaria de 41 años, casada y madre de cuatro hijos, cuyos antecedentes laborales también dejaban dudas: antes de su fugaz paso por la administración pública había sido asesora de comunicación de Truth Social (la red social de Trump), comentarista en programas de televisión de corte conservador y militante republicana.

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