El grupo de la familia Rocca impidió ayer que los empleados con hasta 30 años de antigüedad ingresen a la fábrica Siderca. La UOM irá este viernes al ministerio de Trabajo para pedir la conciliación obligatoria.
Pese a conseguir la eliminación de las retenciones a la industria, el Grupo Techint despidió ayer al menos a 190 trabajadores de su planta Siderca, en Campana. Ante esta situación, la Unión Obrera Metalúrgica (OUM) acudirá este viernes al Ministerio de Trabajo para reclamar la reincorporación de los despedidos.

Ayer, la compañía liderada por Paolo Rocca impidió que ingresen a la fábrica trabajadores con hasta 30 años de antigüedad. La empresa quiere reducir el salario de los suspendidos del 80 al 60 por ciento del sueldo normal.

El conflicto de Techint va camino a ser uno de los primeros problemas que deberá enfrentar el macrismo y que tendrá impacto en el resto del entramado empresarial.

Los despidos ocurrieron en la planta de Siderca en la ciudad de Campana, donde el Grupo Techint fabrica tubos sin costura para la industria del petróleo. Allí, los trabajadores cuando quisieron ingresar en su horario laboral recibieron un papel en el cual la compañía les comunicó su condición de despedidos.

Los afectados tienen entre diez y treinta años de antigüedad en la planta y, ante esta situación, decidieron hacer guardias para la salida del turno a la noche, porque se espera que se incremente la lista de despedidos.

Lo cierto es que el conflicto viene madurando desde principios de año, ya que ante la caída de la producción de caños transportadores de combustibles, la compañía metalúrgica no pudo acomodarse. Frente a esto, la empresa y los trabajadores habían firmado un acuerdo -que abarcaba a contratados, personal efectivo, así como trabajadores recién ingresados y otros con muchos años de antigüedad- que implicaba una reducción de los salarios al 80% y suspensiones rotativas.

En octubre pasado se prorrogó el acuerdo por un lapso de dos meses, que se extinguió ayer. En este contexto, la empresa propuso firmar un nuevo acuerdo pero con una reducción que implica que los trabajadores cobrarían apenas el 60% del salario.

Ante el contundente rechazo de los operarios, "la empresa tomó una medida unilateral y despidió a 190 operarios", afirmó el secretario general de la UOM Campana-Zárate, Abel Furlán.