De "buscador de empleo" a "oferente de soluciones"
El mayor problema de la gente que busca trabajo es cómo hacerse útil después de los 30º de los 40 años, como zafar de ese paradigma ridículo e infundado de supuesta inutilidad.
El primer paso para salir de la trampa es cambiar la mentalidad. Tenés que sacarte de la cabeza la idea de que tu única posibilidad es volver a ser empleado, porque la relación de dependencia está en vías de extinción: el “empleado” con vacaciones, aguinaldo y extras por presentismo en poco tiempo dejará de existir.
¿Qué es lo primero que tenés que hacer? Antes que nada, generar tu propio espacio. Si vos no generás tu propio universo, no tenés manera de reubicarte en esta sociedad.
¿Qué es generar tu espacio? Es decir “yo te doy esto”, tener claro tu perfil, tu “know how” y ofrecerlo., la clave es que, como estuviste del otro lado, conocés los vericuetos del negocio, sabés qué es lo que el empresario busca, qué problemas tiene, y qué soluciones le podés ofrecer. Tenés que transformarte en una empresa, dejar de buscar un empleo convencional. La idea es dejar de ser un “buscador de empleo” para convertirte en un “oferente de soluciones”, una estrategia que apliqué hace muchos años cuando, estando sin laburo, me llamó Julio Ramos, director de Ámbito Financiero:
- Quiero hablar con usted, tengo un problema- me dijo.
- Yo tengo varios- le contesté.
- Yo necesito algo suyo, pero no se qué- insistió, y ahí fue cuando apliqué mi estrategia.
- Mire Ramos: yo le voy a decir lo que usted necesita de mí, lo que yo puedo darle, que es la solución para las secciones del diario que no tienen que ver con economía y política. Eso usted, déjemelo a mí.
-Bueno, ése es justamente mi problema, la sección de información general.
-Entonces usted olvídese de ese problema. Porque ya está arreglado.
Ese día cerramos contrato. Lo que hice fue pensar qué era lo que al tipo le podía estar faltando, se lo ofrecí y el tipo “compró”.
Yo siempre tuve claro qué es lo más fuerte que tengo para ofrecer, y es que soy una persona que genera ideas casi automáticamente; en mi cabeza, los chips funcionan de ese modo. No podría estar un día sin generar un proyecto o algo por el estilo. Así que mi estrategia es buscar a quien le interese o le sirva lo que a mí se me ocurre.
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