Brasil consiguió su tercer Mundial consecutivo tras ganarle a Cuba por 3-0, en una final vibrante pero en la que la técnica y la continuidad de los brasileños no les dejó espacios a los cubanos.
De esta manera, el conjunto entrenado por Bernardinho Rezende se mantiene como dominador absoluto de la escena mundial e iguala a Italia en el palmarés del torneo con tres títulos, sumando el conseguido hoy en Roma a los que ya obtuviera en 2006 en Tokio y en 2002 en Buenos Aires.
La calidad técnica de Brasil acabó imponiéndose a la voluntad de los cubanos en un partido que se definió en una hora y catorce minutos con parciales de 22-25, 14-25, 22-25.
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Ambos equipos ya se habían enfrentado en la primera ronda del campeonato y entonces la victoria fue para Cuba, pero en un encuentro decisivo como el de hoy, los brasileños volvieron a demostrar por qué son los primeros en el ránking de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB).
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Los pupilos de Rezende lo hicieron casi todo bien y, aunque voluntariosa, Cuba no consiguió tomar en momento alguno las riendas del partido.
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Con 27 errores no forzados, contra 14 de Brasil, y con el joven Wilfredo León, de 17 años, como principal referente en ataque (14 puntos y un bloqueo), el equipo de Orlando Samuel sólo pareció crear algunos problemas en el inicio del tercer set, que estuvo marcado por una gran igualdad.
Pero la experiencia de Leandro Vissotto, con 19 puntos durante todo el partido, fue demasiado.
La selección cubana no consiguió hacer historia con este resultado, ya que buscaba su primer título mundial, pero obtuvo una merecida medalla de plata tras un buen campeonato en el que sólo perdió contra Serbia en la segunda ronda.
De esta manera, los de Orlando Samuel igualan el segundo puesto conseguidoen el Mundial de Río de Janeiro de 1990.
La selección de Serbia acompañó a ambos equipos en el podio, después de adjudicarse la medalla de bronce frente a Italia en un partido en el que los errores de la anfitriona allanaron el camino a los serbios.
Con un brillante Ivan Miljkovic, que sumó 23 puntos, Serbia consiguió cerrar el partido por el tercer y cuarto puesto en una hora y 39 minutos por 3-1 (25-21, 25-20, 26-28, 25-19).
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