El negocio de Televisa que fue demandado por un gigante de Estados Unidos y quedó en quiebra: tuvo que vender todas sus sucursales
VideoVisa, negocio de Televisa, fue demandado por Blockbuster y terminó en quiebra; vendió todas sus sucursales y desapareció del mercado mexicano.
El negocio de Televisa que fue demandado por un gigante de Estados Unidos y quedó en quiebra: tuvo que vender todas sus sucursales
En el mundo empresarial, incluso los gigantes pueden tomar decisiones que terminan en fracaso. Así ocurrió con Televisa, una de las c ompañías de medios más poderosa de América Latina, cuando incursionó en el mercado del entretenimiento doméstico a través de una cadena de videoclubes que prometía dominar el sector en México. El proyecto, que nació con altas expectativas, terminó por desmoronarse tras enfrentar una demanda legal por parte de una reconocida firma estadounidense.
Durante la década de los 80, el auge de los videocassettes impulsó la creación de múltiples negocios de renta y venta de películas. Televisa, en busca de diversificación, fundó su propia cadena bajo el nombre de VideoVisa, una iniciativa ambiciosa que logró expandirse rápidamente. Sin embargo, lo que parecía ser una jugada estratégica terminó convirtiéndose en una crisis financiera y legal que derivó en la bancarrota del negocio.
El conflicto legal con una de las marcas más importantes del entretenimiento en Estados Unidos marcó el principio del fin para VideoVisa. Años después, esta historia se recuerda como uno de los tropiezos empresariales más notables en la historia del grupo mediático mexicano.
La historia de VideoVisa, negocio de Televisa
VideoVisa, originalmente conocido como Videocentros de México, fue creado en 1983 como una subsidiaria de Televisa. El objetivo era claro: capitalizar la distribución de películas y telenovelas propias, así como introducir títulos internacionales al mercado mexicano. Poco tiempo después, la empresa comenzó a representar a grandes estudios de Hollywood como Warner Bros., Disney, Universal Pictures y Paramount Pictures, lo que le dio un enorme impulso en el mercado local.
La cadena creció rápidamente en ciudades clave, posicionándose como una opción accesible y popular para las familias mexicanas. Incluso adoptó ciertos elementos visuales y operativos que recordaban al modelo de negocio de Blockbuster, incluyendo centros de renta con una imagen muy similar a los establecimientos del gigante estadounidense.
VideoVisa también incorporó advertencias legales similares a las de la FBI en sus videocassettes, tratando de alinearse con las prácticas internacionales. A finales de los años 80, la marca ya contaba con oficinas y puntos de distribución en todo el país, consolidando una presencia relevante en el mercado de entretenimiento casero.
Por qué VideoVisa de Televisa quedó en bancarrota
A pesar de su crecimiento, VideoVisa fue demandado en 1993 por Blockbuster, quien argumentó que la empresa mexicana era una imitación directa de su modelo de negocio, llegando a considerarla una “parodia” de su marca. La demanda afectó gravemente la reputación y operatividad del negocio de Televisa, justo cuando enfrentaba una competencia más intensa y un mercado cada vez más exigente.
El desenlace fue inevitable. Hacia finales de 1999, Televisa anunció el cierre definitivo de VideoVisa. Las sucursales fueron puestas en venta y posteriormente adquiridas por Blockbuster por un monto estimado de 125 millones de pesos mexicanos, equivalentes a unos 10 millones de dólares. Así concluyó un proyecto que, pese a su potencial, no logró sostenerse ante el embate legal y comercial del líder global.
Actualmente, Televisa transformó aquella subsidiaria en Televisa Home Entertainment, que continuó distribuyendo VHS hasta 2007 y hoy trabaja en colaboración con empresas como Videomax y Zima Entertainment para lanzar producciones en DVD, Blu-ray y videojuegos.
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