China en guerra contra los escupitajos antes de los Juegos Olímpicos

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Pese a los intentos de las autoridades chinas para terminar con la costumbre de escupir en público, el arraigado hábito resiste en las calles del país cuando faltan sólo meses para los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008.

Las campañas del gobierno por desterrar el hábito parecen no tener el efecto buscado, ni siquiera funciona la amenaza de aplicar una multa de 50 yuans (unos 6,50 dólares) a quienes aún lanzan sus escupitajos en la calle.

El hábito de escupir es muy fuerte en China, donde lo evidencian los rastros en el suelo que incluso llegan a congelarse en la época invernal. Es que para muchos chinos, expectorar es un fenómeno físico tan natural como estordunar o eruptar.

Según los expertos médicos, las mucosidades se segregan cuando una persona sufre problemas respiratorios, pero también cuando los pulmones están irritados por la contaminación, el tabaco o una alimentación grasa o demasiado abundante.


 


Li Yan, experta en enfermedades respiratorias en el hospital Xuanwu de Pekín, sostiene que el hábito de escupir se debe a la contaminación y a la inconsciencia de la población en materia de higiene. "En numerosas ciudades chinas, el clima seco y la mala calidad del aire provocan una acumulación de mucosidad en las vías respiratorias, lo cual genera este fenómeno", explica.

Las autoridades reconocen que terminar con este hábito antes de los Juegos Olímpicos, en agosto de 2008, será mucho más complicado que construir los estadios para las competiciones. "No podemos negar que actualmente, una de las dificultades para popularizar los Juegos Olímpicos civilizados (uno de los lemas de las autoridades chinas), es la manera en que se comporta la gente", declaró en julio Zhang Faqiang, vicepresidente del Comité Olímpico chino.

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