"Ganaremos esta guerra", afirmó Lula Da Silva

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El presidente de Brasil consideró un éxito la operación en el complejo "Alemao". La policía anunció que la próxima será "Rocinha".

EFE
Por EFE
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró hoy que la ocupación policial del conjunto de favelas conocido como Complexo do Alemao, importante fortín del narcotráfico en Río de Janeiro, es sólo el comienzo de una guerra contra el crimen organizado que ganarán.

"El mensaje que puedo transmitirle a la población es de optimismo y esperanza, quiero decirle al pueblo de Río de Janeiro: Mucha tranquilidad porque venceremos esta guerra", manifestó el mandatario en su programa semanal de radio "Café con el Presidente".

Lula consideró que la operación para erradicar a los narcotraficantes "está siendo un éxito", al tiempo que anticipó que visitará la zona en los próximos días para inaugurar parte de las obras que el gobierno construye en la región.

En ese sentido, indicó que ya tenía planificado ir al Complejo do Alemao, independientemente de la operación, pero que ahora lo hará con más placer.

El jefe de Estado brasileño reiteró que el Gobierno federal está dispuesto a hacer todo lo necesario para ayudar al gobierno regional a derrotar a las bandas de narcotraficantes en Río de Janeiro, ciudad que será sede de los juegos Olímpicos de 2016 y una de las subsedes del mundial de fútbol de 2014.

Por su parte, el principal funcionario de seguridad de Río de Janeiro, José Beltrame, anunció que otra favela será invadida por la policía brasileña, en su lucha para erradicar a las bandas de narcotraficantes que dominan a los barrios pobres.

Según informó la prensa brasileña, Beltrame se mostró emocionado ayer luego de que la policía y soldados tomaran control del complejo Alemao, compuesto por unos 12 asentamientos. Por décadas la zona fue el principal centro del grupo narcotraficante más grande de Río, el Comando Rojo. "El Alemao era el corazón de la maldad", dijo Beltrame.

Pero el funcionario enfatizó que su programa de dos años para expulsar a las pandillas de los vecindarios empobrecidos de la ciudad y reemplazarlas con puestos permanentes de control de la policía, está apenas empezando.

Beltrame dijo que ahora está estudiando la siguiente favela que será invadida por la policía: Rocinha, un enorme conglomerado de ranchos y calles laberínticas, que es uno de los barrios pobres más grandes de América Latina.

El funcionario no especificó cuándo tienen planes de arrebatarle a Rocinha al grupo narco que la controla, pero se mostró confiado y decidido en que caerá.

"Criminales sin una casa, criminales sin armas, criminales sin territorio, criminales sin dinero son mucho menos criminales que antes", dijo Beltrame a la prensa. "No hemos ganado la guerra, pero hemos ganado una batalle difícil e importante".

El director de seguridad pública habló después de que 2.600 policías y soldados ingresaran en Alemao al amanecer, apoyados por equipos blindados, helicópteros e incluso algunos tanques. En dos horas, las autoridades cantaron victoria, diciendo que habían tomado el control del distrito de 85.000 residentes con poca resistencia.

Se trató del avance más significativo hasta el momento en el plan para sacar a las pandillas de sus bases de operaciones en cientos de barrios pobres, muchos esparcidos a los largo de las colinas que dan a las famosas playas de Río.

El programa está en parte motivado por la necesidad de lograr que los extranjeros se sientan seguros durante los últimos encuentros de la Copa Mundial del 2014 y para las Olimpíadas del 2016, las cuales el gobierno quiere sean una muestra del surgimiento de Brasil como una creciente potencia mundial.

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