La deformidad de su rostro le impedía comer, tragar o hasta respirar normalmente. LAS IMÁGENES PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR.
EFE
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Una mujer que había quedado desfigurada por un tumor se recupera favorablemente después de recibir un trasplante de cara el miércoles de la semana pasada en el Instituto Oncológico de Gliwice, en Polonia.
Joanna no está en peligro de volver a padecer nuevamente neurofibromatosis debido a que el tejido de su nueva cara nunca se verá afectado por esa condición, ya que los médicos reemplazaron el 80 por ciento de la piel de su cabeza.
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Antes de la operación, la mujer tenía dificultad para hablar, comer y hasta respirar debido al crecimiento excesivo e irregular de su piel, producto de los múltiples tumores benignos que crecieron a lo largo de sus nervios.
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