Román, el verdadero último orejón del tarro

La historia de Juan Román Riquelme en Villarreal de momento venía presentando sus capítulos finales, pero desde el club parecen estar decididos a adelantar las cosas y por eso ya escribieron el desenlace que dará lugar a un final más que cantado: no quieren más al jugador en el plantel.

Como muestra basta un botón dice el dicho, y en este caso la muestra es que se repartieron los números, o dorsales como le llaman en España, que tendrá asignado cada jugador. Este acto tradicional además tiene un mensaje implícito: quien tendrá más o menos lugar en el plantel. Y a Riquelme, que era dueño de la ocho, se la sacaron, y le dieron la única que quedaba libre, la 16.

El argentino no está en los planes del técnico Manuel Pellegrini ni de los dirigentes, pero se le dio un número de camiseta porque tiene contrato con el club y por ahora es miembro del plantel.

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