La ropa que nunca hay que usar para trabajar en una oficina

Sociedad

*A diario, hombres y mujeres que poseen empleos en ámbitos laborales formales se someten a una serie de normas no escritas y de etiqueta respecto a la vestimenta.
*minutouno.com lo invita a conocer las prendas que son consideradas de mal gusto a la hora de trabajar en una oficina.

Si existiese un manual que indicara las reglas básicas para vestirse conforme a un entorno laboral formal, este diría que los escotes, las prendas transparentes y las minifaldas están terminantemente prohibidas para las integrantes del sexo femenino. Mientras que los pantalones cortos, las camisas desabrochadas y mostrar los pelos del pecho sería de mal gusto para los hombres.

Según una encuesta realizada por Monster (un portal de empleo con gran número de visitas), las prendas sin mangas, las ojotas y la ropa interior visible son los mayores errores que se pueden cometer al momento de vestirse para ir a trabajar.

“La ropa que se pone en el trabajo dice mucho de una persona. Si lo que se busca es  más responsabilidad y autonomía, te van a tomar en serio si te vestís adecuadamente”,” afirma Norma Gaffin, directora de contenidos de este portal.

Tal como dice la frase popular, los extremos no son buenos. Por eso, todo lo que sea “demasiado ” corto, apretado, arrugado o revelador debe evitarse. Tal como señala la asesora de imagen de la firma inglesa John Lewis, Amanda Slader, cualquiera que quiera mantener el respeto de sus compañeros debe evitar a toda costa enseñar demasiada piel desnuda.

Adiós a la exhibición de curvas

Otra encuesta publicada en la revista “Psychology of Women Quaterly” analizó las distintas vestimentas utilizadas por mujeres en el entorno profesional y la reacción que provoca entre sus compañeros y colegas.

Las personas consultadas para el estudio coincidieron en que las empleadas que vestían pantalones, sweaters de cuello alto y zapatos planos estaban más capacitadas para tomar decisiones y eran más listas que las que usaban minifaldas, remeras escotadas y calzado con taco alto.

Según la investigación, las mujeres que tienen un puesto de responsabilidad deben resistirse a la tentación de vestirse de forma provocadora si quieren ganarse el respeto de sus colegas. Sino, se piensa que quieren utilizar su sexualidad para avanzar profesionalmente.

Y los hombres… ¿qué?

El sexo masculino tampoco se libra de una serie de normas no escritas sobre etiqueta en el trabajo. Así, quedan terminantemente prohibidos los pantalones cortos, las sandalias, camisas desabrochadas y en especial,  mostrar los pelos del pecho.

Otro tipo de prenda de mal gusto entre los hombres es la remera con inscripciones de grupos de rock, fútbol o grandes estampados. En esos entornos, es considerado extravagante y poco serio para desarrollar proyectos corporativos o tomar responsabilidades de dirección.

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