Comienza el juicio contra los jóvenes que mataron a otro con un bate de béisbol

Sociedad

El crimen de Jano Fernández, el chico de 20 años que fue asesinado a golpes a la salida de un boliche, empezará a ser juzgado el martes.

El crimen de Jano Fernández, el joven que fue asesinado a golpes con un bate de béisbol a la salida de un boliche, comenzará a ser juzgado el martes cuando los acusados por el hecho enfrenten el juicio en el que se los imputa por el delito de "homicidio agravado".



El debate empezará a las 9.30 en el edificio de Lavalle 1171 y para el jueves se espera que declaren los cuatro amigos que acompañaban al joven cuando fue asesinado.



El hecho se produjo el 6 de marzo del 2011 cuando Fernández fue asesinado a golpes con un bate de béisbol tras festejar su cumpleaños en el boliche "Fantástico" del barrio porteño de Balvanera.
Por el crimen serán juzgados Hernán Mendieta, Leonel Bufanio y Néstor Horisberger, quienes se encuentran presos.



Los acusados son imputados por el delito de homicidio agravado, por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, para el que se prevé prisión perpetua.



El juicio estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 13 de esta ciudad, integrado por los jueces Enrique Gamboa, Diego Guardia y Adolfo Calvete, y está previsto que se extienda hasta el 13 de abril durante cinco jornadas, en las que la familia Fernández estará representada por la abogada Marta Lucano, informaron a DyN fuentes judiciales.



Fernández fue asesinado cuando salía de "Fantástico" con sus amigos, tras festejar su cumpleaños número 20.



A la vuelta del local comenzó a ser insultado por tres personas que circulaban en un auto, quienes se bajaron del automóvil y lo atacaron con piedras, patadas y lo golpearon con un bate de béisbol hasta matarlo.



La agresión quedó registrada en cámaras de comercios de la zona y con esa prueba se concluyó que Mendieta atacó al joven con una piedra mientra que Bufanio se bajó del auto con un bate con el que le pegó a Fernández hasta que falleció.



En tanto, Horisberger esperó en el vehículo a sus amigos haciendo de "campana", según determinó la Justicia.


Los detalles del caso:


 


Leonel "Loquillo" Bufanio, quien ya tenía antecedentes por lesiones, robo y una muerte dudosa, le confesó el asesinato a un compañero del hipermercado en el que se desempeñaba.


"Maté a un guacho", reveló a otro joven, quien no le creyó y pensó que buscaba alguna excusa para no trabajar.


 


En ese lugar, pensaron que le había pegado a su novia embarazada y había perdido el bebé, ya que remarcaron que el principal agresor y homicida de Jano Fernández era violento.


"Leonel posee doble personalidad, siempre tiene  problemas con todos. Es agresivo e inclusive una vez trató de golpear a un jefe", indicó el testigo en su declaración publicada el año pasado por el diario Clarín.


 


Bufanio trabajaba en el mismo hipermercado en el que lo hacían Hernán Mendieta y Néstor "Papelito" Horisberger, los dos sin antecedentes.


 


Ese día se juntaron los tres en la casa de Mendieta a tomar unas cervezas y a jugar a la PlayStation y luego decidieron salir a la noche.


 


"Tipo 3 y media, Leonel dijo de ir a bailar. Hernán no tenía plata y yo estaba en bermudas. Dijo que conocía un lugar en el que nos dejarían entrar a pesar de la hora y nos convenció", sostuvo Horisberger en su declaración.


 


Más adelante, agregó que en el boliche Fantástico estuvieron "media hora" y tomaron una jarra de sidra para luego retirarse, mientras que Jano y sus amigos también se iban, aunque la víctima se adelantó.


Fernández salía con un balde de vino y los patovicas del lugar le prohibieron hacerlo, por lo que los demás jóvenes se lo tiraron porque se querían ir.


 


"Loquillo" escuchó los insultos de Jano a sus amigos y  ya a bordo de su Fiat Siena le gritó una obscenidad y ante la negativa a una respuesta lo volvió a increpar más adelante.


En esa ocasión, la víctima algo le dijo -de acuerdo a los dichos de "Papelito"- y ahí Bufanio bajó con el bate y cometió el crimen, aunque antes le dijo a los amigos del joven muerto "Nos vemos gatos, ahí les dejo a su amigo".


 


Al otro día al llegar al trabajo, "Loquillo" le pidió perdón a Horisberger por lo que había hecho y luego hablaba con otros compañeros sobre el crimen, aunque no le creyeron.


 


A la noche de ese domingo llevó a tres chicos a sus casas y uno de ellos, cuando bajó su bolso para ir a su casa en Don Torcuato de atrás vio el bate.


 


¿Con esto lo mataste", le preguntó uno de ellos y él asintió con la cabeza y lo tiró, mientras que al otro día en el trabajo el mismo compañero le comentó que había visto la noticia en la televisión.


 


"Era cierto que mataste a alguien, entregate", le dijo, pero "Loquillo respondió: "No digas nada, me quiero matar. Cubrime".


 


Sin embargo, el otro joven siguió firme en su postura y le advirtió: "Si no te entregás, lo voy a hacer yo", algo que finalmente ocurrió.

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