Se trata de lo que se conoció como el "Tiroteo de North Hollywood" en donde diez oficiales y siete civiles fueron heridos y ambos ladrones, Phillips y Mătăsăreanu, murieron.
En la mañana del 28 de febrero de 1997, después de meses de preparación, incluyendo el extenso reconocimiento de su objetivo, la sucursal del Bank of America ubicada en el Laurel Canyon Boulevard, en los Ángeles, Phillips y Mătăsăreanu llevaron cinco fusiles semiautomáticos modificados ilegalmente: tres fusiles rumanos AIM (una copia del AK-47), un HK91 modificado y un AR-15.
Además, tenían dos pistolas Beretta 92F de 9 mm, un revólver calibre 38, y cerca de 3.300 balas en cargadores normales y de tambor. El robo fue frustrado pero quedó plasmado en la historia policial estadounidense como el enfrentamiento más largo y violento de la historia estadounidense.

"No traten de detener el auto. No hay nada que tengamos que pueda detenerlos". Así fue el ruego de un policía, por radio, cuando promediaba lo que varios relatores nombraron como "batalla".

Tiroteo de North Hollywood
El suceso comenzó a las 9:17 del 28 de febrero de 1997, momento exacto cuando la dupla entró caminando de modo pesado y aparatoso con sus armaduras estilo "iron man" a la sucursal del Bank of America del Laurel Canyon Boulevard. Una patrulla que pasaba casualmente por el lugar les llamó la atención los atuendos. Fue en ese momento que el patrullero emitió la primera alerta de robo.
Dentro del banco, Phillips y Mătăsăreanu forzaron al encargado auxiliar a abrir la caja de seguridad. Hicieron por lo menos cien disparos para asustar al personal y a los clientes del banco que eran aproximadamente 30 personas, y para desalentar cualquier posible resistencia. Pudieron conseguir 303.305 dólares, en vez de los 750.000 previstos, ya que el banco había alterado sus horarios de entrega habituales.
Cuando los delincuentes salieron, se enfrentaron a los oficiales en un tiroteo, disparando balas antiblindaje a los coches patrulla que habían sido colocados en Laurel Canyon, en frente del banco. Los oficiales de policía sólo estaban armados con pistolas estándar Beretta 92 de 9 mm y revólveres calibre .38, y algunos otros oficiales llevaron escopetas de acción de bombeo de calibre 12, pero las armaduras usadas por Phillips y Mătăsăreanu eran bastante fuertes como para soportar esos disparos.

Tiroteo de North Hollywood
Como resultado, diez oficiales de policía y siete civiles fueron heridos durante el tiroteo, antes de que murieran ambos ladrones. Anteriormente Phillips y Mătăsăreanu habían asaltado varios vehículos blindados antes de intentar este frustrado asalto. Se distinguían por usar chalecos antibalas y armamento pesado, el cual incluía fusiles automáticos.

El tiroteo de North Hollywood pegó fuerte en el ánimo estadounidense, sobre todo por ver en vivo y por TV cómo la Policía local era desbordada por apenas dos hombres durante 44 minutos. Tras el episodio, se autorizó a los oficiales de policía llevar armamento más potente. Cerca de 20 efectivos que participaron del tiroteo fueron condecorados con la Medalla al Valor y fueron recibidos por el entonces presidente, Bill Clinton.