Crítica kiosquera: las mejores y las peores golosinas de 2011

Nuevos productos y nuevas marcas. Cuáles son las mejores, las que zafan y las que mejor sería olvidar.

El kiosco es un mundo aún para los grandes. Las ofertas de golosinas se multiplican día a día. Pero eso no significa que todas sean buenas. De hecho, son pocas las recomendables. Acá, una lista preparada por Planeta Joy. Imperdible.


 


Las mejores



Chicle Jirafa
No es ninguna novedad. Pero para los nostálgicos el chicle Jirafa de Bazooka es una de esas golosinas retro que merecían regresar a los quioscos. A 10 años de haber desaparecido del mercado, Kraft decidió relanzarlos. El envoltorio azul y el sabor son los de siempre. Nobleza obliga: la jirafa encogió bastante.

Tic Tac de cereza y maracuyá
Esta nueva línea de Tic Tacs combina dos sabores en una misma cajita: un mix de cereza y maracuyá, el sabor de moda hace ya algunos largos meses. Ricas y refrescantes, aunque tienen poca duración en boca. Lo mejor, dos gustos en un solo packaging, aunque en sabor el maracuyá le gana a la cereza por goleada.

Las que zafan



Chupetín Flynn Paff
La marca que es sinónimo de masticable con gusto a chicle estaba necesitando una renovación. La novedad vino en forma de chupetín con corazón masticable. Es tan rico como el original, pero el tamaño del chupetín, con forma de bolita, es un poco grande para la boca de un niño. Así que si te lo pido tu hijo, decile que no.

Beldent Sensation
La marca Beldent es la líder en ventas de su categoría. La variedad de sabores es infinita y no se quedan de brazos cruzados, siempre tienen alguna novedad. Lo último: un chicle triple, con dos capas de un sabor y relleno diferente (frutilla-citrus y manzana-ananá). Vienen en una cajita similar a la de los Infinit, pero esta vez con siete chicles en lugar catorce.

Las peores



Menthoplus Drinks
Un lanzamiento raro. Obviamente no tienen alcohol y están a kilómetros de los clásicos de la barra. Al parecer, la idea es concentrar el sabor de un daiquiri de frutilla y de un mojito en una pastilla. ¿El resultado? Un producto con gusto a frutilla y otro a limón y menta, simplemente. Solo querrías probarlos por curiosidad. Y luego ir a tu bar favorito.

Chocolate relleno Vauquita
Alfajores, muffins, conitos… Vauquita ya no es solo la tableta de dulce de leche solidificado, aunque debería. Su última incorporación es un chocolate relleno de dulce de leche... sólido. A ver: si queremos un bocadito de choco y DDL, compramos un Bonafide. Si queremos sólo DDL, elegimos la Vauquita clásica. Esto es "ni fu ni fa". A mitad de camino, no se le ve demasiado sentido.


 


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