Mourinho defendió a Vinicius tras la victoria del Real Madrid: "No es un santo, pero le hacen bullying"

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El técnico portugués respaldó al delantero brasileño luego del triunfo ante Espanyol y encendió la polémica sobre el trato que recibe en LaLiga.

José Mourinho no necesita demasiado tiempo para transformarse en el gran centro de atención de la jornada. Luego del ajustado triunfo por 2-1 ante el Espanyol en el debut de LaLiga, el entrenador del Real Madrid dejó una fuerte reflexión sobre el trato que sufre Vinicius Junior en el fútbol español y encendió un acalorado debate.

El portugués arrancó su análisis valorando los tres puntos en un trámite sumamente complejo ante un rival bien trabajado físicamente. Sin embargo, el foco cambió de manera drástica cuando fue consultado por el extremo brasileño. Lejos de esquivar la controversia, Mou expuso una mirada contundente sobre la sobrecarga de faltas y hostilidad que rodea al futbolista cada vez que salta al campo de juego.

"Vini no es un santo, pero lo que hacen con él es demasiado. Estamos en una era social de anti-bullying y con Vini todavía estamos en el bullying, ya sea de adversarios o del público", lanzó el DT madrileño. En esa misma línea, el entrenador cuestionó la sistemática estrategia de los rivales para frenarlo mediante infracciones escalonadas y remarcó la responsabilidad del cuerpo técnico para prepararlo mentalmente ante estos escenarios.

La declaración no tardó en encontrar respuesta en el bando contrario. Desde la vereda del Espanyol salieron al cruce para defender el plan de juego desplegado en el partido, argumentando que las marcas y los escalonamientos son recursos futbolísticos legítimos para neutralizar a uno de los atacantes más desequilibrantes del planeta.

Más allá de los cruces verbales, el balance futbolístico dejó conformes a la Casa Blanca. El Real Madrid logró destrabar un choque exigente gracias a la jerarquía individual, el aporte de los relevos desde el banco y el despliegue físico de Jude Bellingham, quien completó los 90 minutos pese a llegar entre algodones. Con la primera victoria en el bolsillo, Mourinho ya planifica los próximos compromisos con la misión de afinar el funcionamiento colectivo y resguardar a su gran figura de las tormentas mediáticas.

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