"El equipo de José revolucionó el fútbol argentino"

DyN
Por DyN

Humberto Maschio, el cerebro; Juan Carlos Rulli, un pulmón, y Juan José Pizzuti, el maestro, recordaron hoy al mítico Racing Club del '67, el primer campeón del mundo que tuvo el fútbol argentino.



"Para llegar a general, hay que tener muy buenos soldados, y aquel grupo los tenía. Era un plantel integrado por jugadores de experiencia con otros que surgían con muchas ganas y condiciones", resaltó Pizzuti, quien le dio forma y desarrollo a ese inolvidable equipo de la Academia.

Si algo le faltaba a ese Racing tan dinámico, ambicioso y ganador para hacerse inmortal todo quedó resuelto a partir de ese conmovedor gol desde fuera del área que aportó el Chango Juan Carlos Cárdenas, el que sirvió para doblegar al Celtic en la final que se realizó en el Centenario de Montevideo y dar la tan esperada vuelta olímpica.



Con esa conquista inolvidable ese Racing se rindió tributo a sí mismo y a la riquísima historia que ya por entonces tenía el fútbol argentino.



En un homenaje realizado por la escuela de periodismo deportivo Deportea, el director técnico de "El equipo de José", con 80 años llenos de fútbol, rememoró: "Al iniciar mi ciclo en Racing, en 1965, no prometí absolutamente nada, porque las cosas estaban muy difíciles y peleábamos el descenso, pero con el correr de los partidos los jugadores empezaron a creer en el estilo de juego, en el entrenador y, sobre todo, en ellos mismos".


 


Apuntalando el recuerdo de la campaña de aquella Academia, el Bocha Maschio, reconocido como el mejor jugador de la historia del Atalanta de Italia, confesó: "Al volver de Europa, venía con la idea de retirarme dignamente en Racing, pero aquel cuerpo técnico de José revolucionó al fútbol nacional, en lo táctico y en lo físico". Entre toques y paredes se fue desarrollando la conferencia para los estudiantes de Deportea, en el Paseo La Plaza, donde Eduardo Rafael, periodista de riquísima trayectoria que cubrió las tres finales entre los de Avellaneda y el Celtic escocés, apuntó que "aquel Racing supo aprovechar lo mejor del fútbol argentino, con su toque corto y su gambeta, pero además le agregó lo mejor del fútbol europeo, su dinámica. Todos atacaban y todos defendían".


 


Pulmón de la recuperación en la máquina de generar fútbol, Juan Carlos Rulli compartió la mirada de Rafael: "Había una mecánica preestablecida, que generaba automáticamente la cobertura de los espacios cuando los defensores se iban al ataque".



"Allá nos dieron un baile bárbaro", confesaron Maschio y Rulli acerca del primer partido, en Glasgow. Pizzuti tomó entonces la palabra: "Nadie conocía a ese equipo del Celtic, porque no había la información que hay ahora. Por suerte, pude hablar con Alfredo Di Stéfano y el Toto Lorenzo para que me contaran algunas cosas. Y después se dio lo que todos vieron, una clásica final, un partido de hacha y tiza".



El cierre quedó para el conductor que dejó su nombre inmortalizado en aquel inolvidable equipo: "Empezamos de abajo y llegamos a tocar el cielo con las manos. Fuimos los primeros, y eso nadie nos lo podrá quitar".
 

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