El peligroso encubrimiento de los "problemitas" de los ídolos

*La relación entre periodistas y jugadores, muchas veces, va más allá de la cancha, y por una nota, en nombre de una supuesta amistad, se deja lugar al cholulismo.
*minutouno.com te cuenta los casos de Ariel Ortega y Diego Maradona los más significativos en el mundo del fútbol argentino.

Que la fama genera cambios en la personalidad de la gente no es cosa nueva, unos flashes por ahí, una nota en la tele por allá, hacen que el personaje en cuestión, en este caso los futbolistas, se sienta por encima de todos.



Pero lo raro es cuando esa fama de uno genera cambios en un extraño; no faltan aquellos que por hablar cada tanto con un deportista famoso, se crean “amigos de”. Esta situación se da con muchos jugadores, pero quizás hay dos casos que sean los más representativos de todos: Ariel Ortega y Diego Maradona.


No faltan aquellos que por hablar cada tanto con un deportista famoso, se crean “amigos de”. Esta situación se da con muchos jugadores, pero hay dos casos que son los más representativos de todos: Ariel Ortega y Diego Maradona.
    

En los últimos meses fueron reiteradas las faltas del “Burrito” a los entrenamientos de River, y desde la prensa, el hermetismo con el que se manejó el caso fue total. No fueron pocos los medios que decían que faltaba por “las causas por todos conocidas”, por "un problemita", pero ¿qué pasa con esas personas que no conocen los problemas que el ídolo “millonario” tiene con el alcohol? ¿No tienen derecho a saber qué pasa con el jugador al que idolatran?


A veces por tener acceso a una nota exclusiva, se cubren los conflictos del jugador, y se dejan pasar por alto cosas, sin tener en cuenta que eso también le hace mal a la persona en cuestión.


Se podría hacer una lista interminable de aquellos periodistas que por una palabra del “Diez” hacen lo que sea, olvidándose que de un día para el otro, Maradona los puede olvidar porque se hizo amigo de otro.    

¿Quién mejor que Diego Maradona para ejemplificar el amiguismo en el fútbol? La obsecuencia con la que se lo trata, por momentos, roza lo desagradable.


 


Se podría hacer una lista interminable de aquellos periodistas que por una palabra del “Diez” hacen lo que sea, olvidándose que de un día para el otro, Maradona los puede olvidar porque se hizo amigo de otro. Si de listas hablamos, la de amigos del “Pelusa” también es extensa.


Nunca se podrá determinar de quien es la culpa, si del jugador que se pone en papel de estrella, o del periodista que por llegar a alguno de ellos lo defiende a capa y espada. Lamentablemente, parece ser que el amiguismo es un mal del fútbol que parece no tener cura.

Dejá tu comentario